Un nuevo método para predecir el riesgo cardiovascular utilizando inteligencia artificial

Un equipo de científicos de Google y su subsidiaria de tecnología de la salud, Verily, ha descubierto una nueva forma de evaluar el riesgo de enfermedad cardíaca de una persona utilizando aprendizaje automático. Mediante el análisis de escaneos de la parte posterior del ojo de un paciente, el software de la compañía puede deducir con precisión datos como la edad de la persona, la presión arterial y si fuma o no. Esto se puede utilizar para predecir el riesgo de sufrir un evento cardíaco importante, como un ataque al corazón, con aproximadamente la misma precisión que los métodos actuales líderes.

El algoritmo potencialmente facilita y agiliza el análisis del riesgo cardiovascular de un paciente, ya que no requiere una prueba de sangre. Sin embargo, el método deberá ser probado más exhaustivamente antes de poder ser utilizado en un entorno clínico. Un artículo que describe el trabajo fue publicado hoy en la revista Nature Biomedical Engineering, aunque la investigación también se compartió antes de la revisión por pares en septiembre pasado.

Expertos en el campo de la medicina y el aprendizaje automático han elogiado este avance. Luke Oakden-Rayner, investigador médico de la Universidad de Adelaide especializado en análisis de aprendizaje automático, afirmó que el trabajo es sólido y demuestra cómo la inteligencia artificial puede ayudar a mejorar las herramientas de diagnóstico existentes. “Están utilizando datos que se han capturado por una razón clínica y obteniendo más información de la que actualmente tenemos”, dijo Oakden-Rayner. “En lugar de reemplazar a los médicos, intenta ampliar lo que realmente podemos hacer”.

Para entrenar el algoritmo, los científicos de Google y Verily utilizaron el aprendizaje automático para analizar un conjunto de datos médicos de casi 300,000 pacientes. Esta información incluía escaneos oculares y datos médicos generales. Como en todos los análisis de aprendizaje profundo, se utilizaron redes neuronales para buscar patrones en esta información, aprendiendo a asociar signos reveladores en los escaneos oculares con las métricas necesarias para predecir el riesgo cardiovascular (por ejemplo, edad y presión arterial).

Aunque la idea de mirar los ojos para evaluar la salud del corazón suena inusual, se basa en una serie de investigaciones establecidas. La pared interior posterior del ojo (el fondo) está llena de vasos sanguíneos que reflejan la salud general del cuerpo. Al estudiar su apariencia con una cámara y un microscopio, los médicos pueden inferir cosas como la presión arterial de una persona, su edad y si fuma o no, que son todos factores importantes para predecir la salud cardiovascular.

Este avance en el uso de la inteligencia artificial para predecir el riesgo cardiovascular es un ejemplo más de cómo la tecnología puede mejorar la atención médica. Aunque aún se necesitan más pruebas y validaciones, este método promete ser una herramienta útil para los médicos al evaluar el riesgo de enfermedad cardíaca en sus pacientes. La capacidad de utilizar escaneos oculares para obtener información valiosa sobre la salud cardiovascular puede ayudar a detectar problemas de manera más temprana y brindar un tratamiento más efectivo.

En resumen, la inteligencia artificial está revolucionando la medicina y ofreciendo nuevas formas de mejorar la atención médica. Este nuevo método de predicción del riesgo cardiovascular utilizando escaneos oculares es un emocionante avance que podría tener un impacto significativo en la prevención y el tratamiento de enfermedades cardíacas.

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