En la era digital en la que vivimos, la seguridad cibernética se ha convertido en una preocupación cada vez más importante. Ya no solo debemos proteger nuestros datos en línea, sino también nuestros sistemas de seguridad física. Los dispositivos de seguridad, como las cámaras IP y otros dispositivos conectados a Internet, nos brindan la comodidad de acceder a ellos de forma remota y recibir actualizaciones de software sin necesidad de una visita técnica. Sin embargo, esta característica también puede ser su talón de Aquiles.
Cuando estos dispositivos no están asegurados correctamente, cualquier persona, no solo aquellos con quienes deseamos compartir acceso, puede acceder a ellos de forma remota. Las comunicaciones no encriptadas entre un servidor y una aplicación de cliente, así como el firmware desactualizado, también pueden ser explotados por ciberdelincuentes, poniendo en riesgo toda la red de una organización. Según la firma de análisis de la industria, Gartner, para el año 2020 más del 25 por ciento de los ciberataques en empresas involucrarán dispositivos de IoT. Y sí, eso incluye a los dispositivos que se supone que nos ayudan a mantenernos seguros.
Actualmente, más del 60 por ciento de los ciberataques se dirigen a pequeñas y medianas empresas, las cuales son particularmente vulnerables a estas amenazas. De hecho, el 60 por ciento de las pequeñas empresas no pueden mantener su negocio más allá de seis meses después de un ciberataque importante. Los ataques a grandes empresas también son extremadamente costosos. Según un estudio de 2018 realizado por IBM y el Instituto Ponemon, una violación de datos promedio cuesta a las empresas $3.86 millones y las violaciones a gran escala pueden superar los $350 millones. Simplemente no puedes permitirte correr ningún riesgo cuando se trata de proteger tu sistema de seguridad física contra amenazas cibernéticas.
La buena noticia es que no estás solo en esta lucha. Los fabricantes de seguridad física y los desarrolladores de software confiables han establecido una multitud de formas de protegerse contra estas amenazas. Y aquellos que son más confiables no se detienen ahí. Literalmente “se atacan” a sí mismos para determinar si sus productos realmente brindan la protección que prometen. Otro socio clave que puede ayudarte a protegerte contra las amenazas cibernéticas son los integradores de sistemas confiables que recomiendan e instalan estas soluciones de seguridad física.
¿Cómo logran los ciberdelincuentes acceder a un sistema de seguridad? Una cámara mal asegurada, comunicaciones no encriptadas entre un servidor y una aplicación de cliente, o firmware desactualizado pueden ser fácilmente explotados por los ciberdelincuentes. Los ataques de ransomware son particularmente costosos y se sabe que se dirigen a sistemas que ejecutan software común pero desactualizado.
En resumen, la seguridad cibernética es una preocupación que no debemos ignorar, incluso cuando se trata de nuestros sistemas de seguridad física. Con la ayuda de fabricantes confiables y desarrolladores de software, así como integradores de sistemas de confianza, podemos proteger nuestros sistemas contra las amenazas cibernéticas. No podemos permitirnos correr riesgos cuando se trata de nuestra seguridad.


