En la actualidad, el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) se ha vuelto omnipresente, y con ello, los equipos de seguridad corporativa enfrentan un desafío considerable en cuanto a la privacidad de datos. En este artículo, exploraremos qué medidas puedes tomar para proteger a tu empresa.
En 2008, Bernie Madoff admitió haber ideado una estafa Ponzi de 80 mil millones de dólares, una estafa que debería haber generado escepticismo en muchos inversores. Sin embargo, muchos de los afectados, incluyendo varios jubilados, pasaron por alto las señales de advertencia y quedaron arruinados financieramente. La mayoría del dinero nunca fue recuperado. Aunque no se trata de una estafa Ponzi, los dispositivos del Internet de las cosas merecen una buena dosis de escepticismo en lo que respecta a la seguridad de la información y la privacidad de datos. Instalar un pequeño dispositivo tecnológico dentro de tu organización puede no parecer una decisión de gestión de riesgos, pero un dispositivo del IoT mal configurado puede abrir la puerta a los delincuentes.
A medida que los dispositivos conectados (“inteligentes”) se integran en los procesos empresariales y los sistemas industriales, el crecimiento explosivo del IoT trae consigo un aumento sin precedentes en los vectores de ataque empresarial. El impacto será un desafío para los equipos de seguridad corporativa, especialmente en términos de cumplimiento de las leyes de privacidad y gestión de vulnerabilidades.
La tecnología siempre ha impulsado el cambio en la forma en que las empresas operan, pero la palabra “disruptivo” a menudo se ha utilizado en exceso para describir su impacto. Sin embargo, con aproximadamente 7 mil millones de dispositivos del IoT ya en uso (sin incluir teléfonos o tabletas) y proyecciones de 21 mil millones de dispositivos en uso para 2025, IoT Analytics predice que la era del IoT podría resultar verdaderamente disruptiva. No necesitamos esperar hasta 2025 para imaginar los riesgos que surgen de la integración de dispositivos del IoT en las operaciones empresariales.
Recientemente, un estudio del Instituto Ponemon sobre el riesgo del IoT encontró que las brechas de datos causadas por dispositivos del IoT no seguros aumentaron del 15% al 26% desde 2017. Además, la seguridad de los dispositivos del IoT se complica aún más por el hecho de que la mayoría de las organizaciones no tienen una función centralizada que los gestione, ni una estrategia clara sobre cómo asegurarlos y mantenerlos. La mayoría de los equipos de seguridad no están adecuadamente capacitados para manejar la proliferación de dispositivos del IoT e incluso pueden desconocer su presencia.
En conclusión, la privacidad de datos en la era del Internet de las cosas es un tema crucial que las empresas deben abordar de manera proactiva. Es fundamental implementar medidas de seguridad adecuadas para proteger la información sensible y garantizar el cumplimiento de las leyes de privacidad. Solo así podremos aprovechar al máximo los beneficios que el IoT puede ofrecer sin comprometer la seguridad de nuestros datos.


