Hace solo unos años, podría haber sido fácil ignorar la inteligencia artificial (IA) como una fantasía más adecuada para novelas de ciencia ficción que para la vida cotidiana. Hoy en día, eso sería una tontería: cualquier persona que tenga un Amazon Echo o hable con Siri ya interactúa con la IA a diario, y esto es solo el comienzo de una tendencia a largo plazo. Si eres un gerente de negocios, no puedes permitirte ignorar esto. Como explicaré a continuación, la inteligencia artificial pronto tendrá varias aplicaciones prácticas (y a corto plazo) para los negocios, pero no será algo que puedas decidir un día e implementar al siguiente, al menos no si no estás preparado. En cambio, tu negocio debe hacer preparativos específicos ahora, incluso si las aplicaciones basadas en IA que termines usando aún están a un par de años de distancia.
Antes de explicar, hay algunos conceptos básicos sobre la IA que querrás entender y que te ayudarán a ver cómo usar la IA es diferente a una experiencia típica de software como servicio (SaaS). ¿Qué es exactamente la inteligencia artificial? La inteligencia artificial se refiere a tecnologías como el aprendizaje automático, el aprendizaje profundo, las redes neuronales y el procesamiento del lenguaje natural. En lugar de explicar cada una de esas tecnologías, para los propósitos de este artículo simplemente definiré la IA como software que puede aprender a partir de datos históricos y mejorar continuamente utilizando nuevos datos. Lo importante es que la IA es un rompimiento con la computación lógica tradicional, donde se le da a una computadora un conjunto específico (y fijo) de instrucciones. Considera a un programador diseñando un automóvil autónomo. Un enfoque lógico típico implicaría decirle al automóvil: “Si ocurre este escenario, entonces haz esto”. Un programador tendría que escribir instrucciones para cada uno de los millones de escenarios que el automóvil encontraría, una tarea casi imposible. Sin embargo, el automóvil basado en IA sería capaz de aprender de la experiencia y revisar su propia configuración y parámetros. El resultado es que el automóvil habilitado para IA, con el tiempo, se volverá mucho más competente para conducir que su contraparte basada en lógica. Este es solo un ejemplo. El punto es que la inteligencia artificial nos permite resolver problemas completamente nuevos, especialmente aquellos en los que se aplicarían grandes cantidades de datos o conjuntos de reglas complejas.
La IA está revolucionando la forma en que hacemos negocios y es esencial que las empresas se preparen para aprovechar al máximo esta tecnología. A continuación, se presentan algunas formas en que las empresas pueden prepararse para la inteligencia artificial:
1. Comprender las capacidades de la IA
Es importante que los gerentes de negocios comprendan las capacidades de la IA y cómo puede mejorar las operaciones comerciales. Esto implica familiarizarse con conceptos como el aprendizaje automático, el procesamiento del lenguaje natural y las redes neuronales. Al comprender estas tecnologías, los gerentes pueden identificar áreas en las que la IA puede tener un impacto significativo y comenzar a planificar su implementación.
2. Recopilar y organizar datos
La IA se basa en datos, por lo que es fundamental que las empresas recopilen y organicen datos relevantes. Esto implica establecer sistemas para recopilar datos de manera efectiva y asegurarse de que estén limpios y estructurados adecuadamente. Cuantos más datos tenga una empresa, más precisos y útiles serán los modelos de IA que pueda desarrollar.
3. Establecer una cultura de datos
Para aprovechar al máximo la IA, las empresas deben establecer una cultura de datos en la que los empleados comprendan la importancia de los datos y se sientan cómodos compartiéndolos y utilizando herramientas de análisis de datos. Esto implica capacitar a los empleados en habilidades de análisis de datos y fomentar una mentalidad basada en datos en toda la organización.
4. Identificar casos de uso
Es importante que las empresas identifiquen casos de uso específicos para la IA. Esto implica analizar las operaciones comerciales existentes y determinar dónde la IA puede tener el mayor impacto. Por ejemplo, la IA puede utilizarse para automatizar tareas repetitivas, mejorar la precisión de las predicciones o personalizar la experiencia del cliente.
5. Colaborar con expertos en IA
Si una empresa no tiene experiencia interna en IA, puede ser beneficioso colaborar con expertos externos en el campo. Estos expertos pueden ayudar a la empresa a comprender las capacidades de la IA, desarrollar modelos personalizados y guiar la implementación de la tecnología.
En resumen, la inteligencia artificial está transformando la forma en que hacemos negocios y las empresas deben prepararse para aprovechar al máximo esta tecnología. Al comprender las capacidades de la IA, recopilar y organizar datos, establecer una cultura de datos, identificar casos de uso y colaborar con expertos en IA, las empresas pueden estar listas para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que la IA presenta.
Fuente del artículo: Forbes


