A medida que hemos enfrentado la crisis de COVID-19, hemos aprendido valiosas lecciones sobre el uso del Big Data. Estas lecciones nos permitirán mejorar los proyectos y productos relacionados con el Big Data en el futuro. A continuación, presentamos cinco lecciones importantes que hemos aprendido de la crisis de COVID-19:
1. La visualización es fundamental
A estas alturas, la mayoría de nosotros estamos familiarizados con los mapas de propagación del COVID-19 que vemos en la televisión y en internet. Estos mapas identifican los puntos calientes en todo el mundo y muestran el estado del virus por estado en los Estados Unidos. Estos mapas pictóricos geográficos se crearon al combinar datos estadísticos con mapas, lo que permitió crear un resultado global que combina estadísticas estructuradas con visualizaciones basadas en mapas no estructurados. Estos mapas funcionan porque podemos relacionarnos fácilmente con la geografía que representan, así como con los datos estadísticos del virus que se superponen en ellos. En este caso, se utiliza una visualización de información “ideal” por parte de los presentadores para asegurarse de que los mensajes que están comunicando sobre la propagación del COVID-19 y los puntos calientes puedan ser fácilmente comprendidos por la audiencia.
2. El Big Data es un facilitador
A veces, el valor del Big Data no radica tanto en los datos que presenta, sino en las capacidades que ofrece. Durante la crisis de COVID-19, hemos visto cómo el Big Data ha desempeñado un papel importante como facilitador debido a su capacidad para procesar video, audio y otros tipos de información no estructurada de formas que el procesamiento de datos estructurados no puede. Un ejemplo claro es el uso generalizado de la telemedicina, que ha facilitado las consultas virtuales entre pacientes confinados en sus hogares y sus proveedores de atención médica. Las empresas con empleados en sus hogares también están utilizando videoconferencias como una forma de mantenerse en contacto y realizar reuniones virtuales.
Estas lecciones nos muestran cómo el Big Data puede ser una herramienta poderosa en situaciones de crisis como la que estamos viviendo actualmente. La visualización efectiva de los datos y la capacidad de procesar información no estructurada son aspectos clave que nos permiten tomar decisiones informadas y encontrar soluciones innovadoras.
Esperamos que estas lecciones aprendidas durante la crisis de COVID-19 impulsen el desarrollo y la implementación de proyectos de Big Data más efectivos en el futuro, mejorando así nuestra capacidad para enfrentar desafíos similares.
Fuente del artículo: TechRepublic