La magia de la Internet de las Cosas: ¿realidad o ficción?

En el mundo de Harry Potter, la magia y la tecnología se unen para crear un universo lleno de objetos encantados y poderes sobrenaturales. Aunque estos elementos mágicos no existen en nuestro mundo muggle, la realidad es que la Internet de las Cosas (IoT) está acercándonos cada vez más a esa fantasía.

La IoT consiste en la conexión de dispositivos físicos a través de sensores y software, permitiendo el intercambio de datos entre ellos. Según la firma de investigación IHS, se estima que para el año 2025 habrá más de 70 mil millones de objetos conectados a la red.

Algunos objetos mágicos de Harry Potter tienen su equivalente en el mundo real. Por ejemplo, el Sombrero Seleccionador, que lee la mente de los estudiantes de Hogwarts para decidir a qué casa pertenecerán, es similar a los dispositivos wearables que capturan las ondas cerebrales y miden métricas cognitivas y emocionales.

Otro ejemplo es el reloj de la familia Weasley, que tiene nueve manecillas doradas que rastrean la ubicación de cada miembro de la familia en todo momento. Actualmente, es posible construir un reloj similar utilizando un microordenador y tecnología GPS.

Y ¿qué tal si pudiéramos viajar como lo hacen los magos y brujas en la serie, utilizando el polvo Flu? Elon Musk nos promete algo similar con Hyperloop, una tecnología de transporte que eliminaría las barreras de distancia y tiempo.

A pesar de estos avances, todavía hay objetos mágicos de Harry Potter que están atrapados en el reino de la imaginación. ¿Quién no desearía tener un poco de Felix Felicis para mejorar sus posibilidades en situaciones desconocidas? ¿O quién no ha deseado tener unas horas extra en el día, como lo permite el giratiempo?

La realidad es que la IoT ha tenido dificultades para satisfacer las necesidades y deseos de los consumidores. Muchos dispositivos inteligentes han fracasado debido a problemas de seguridad y mal diseño, pero también porque no han logrado despertar la imaginación y el interés de las personas.

La clave para el éxito de la IoT podría estar en contar historias convincentes. Al igual que en una historia o un juego, es importante darle agencia a los personajes y empoderar a los usuarios. Los desafíos de diseño que enfrenta la IoT podrían considerarse como una cuestión de agencia.

En resumen, la magia de Harry Potter nos muestra un mundo donde la imaginación y la tecnología se unen de manera sorprendente. Aunque todavía hay mucho por mejorar en la IoT, estamos cada vez más cerca de convertir la ficción en realidad.

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