La productividad es un término que se utiliza con frecuencia en el ámbito laboral, pero ¿qué significa realmente? En este artículo exploraremos el concepto de productividad y su relevancia en el mundo laboral actual.
En términos generales, la productividad se define como una medida promedio de la eficiencia de la producción. Se expresa como la relación entre la producción obtenida y los insumos utilizados en el proceso de producción. En el ámbito económico, la productividad se suele medir como el “PIB por hora trabajada”. Sin embargo, esta medida no es necesariamente aplicable a los trabajadores individuales, ya que sus unidades de producción y los insumos utilizados pueden ser diferentes.
En la actualidad, el trabajo rutinario está disminuyendo y siendo reemplazado por trabajos no rutinarios, tanto manuales como cognitivos. Esto plantea un desafío común para los trabajadores, ya que resulta más difícil establecer una conexión clara entre los insumos y los resultados en trabajos no rutinarios. Por ejemplo, si realizas un trabajo manual rutinario en una fábrica, es fácil ver cómo los insumos se convierten en productos y cómo el valor económico se relaciona con el tiempo invertido en el ensamblaje. Sin embargo, si trabajas en un rol cognitivo no rutinario, como la programación, no es tan sencillo establecer una relación directa entre las horas invertidas en escribir código y el valor económico generado, especialmente cuando ese código forma parte de un sistema más amplio.
Un estudio realizado en la década de 1980 por Tom DeMarco y Timothy Lister reveló que existen grandes diferencias de rendimiento entre los trabajadores no rutinarios. Según su investigación, los mejores trabajadores superan a los peores en aproximadamente 10 veces, y el mejor trabajador es aproximadamente 2.5 veces mejor que el trabajador promedio. Estas diferencias de rendimiento son aún más significativas en un entorno laboral no rutinario, donde los mejores trabajadores tienen una ventaja considerable sobre el resto.
Desde que se realizó este estudio, muchas cosas han cambiado. Las capacidades tecnológicas disponibles en la actualidad son mucho más avanzadas y han transformado la forma en que trabajamos. La automatización ha evolucionado de manera sorprendente y ahora contamos con capacidades tecnológicas que empoderan a los trabajadores no rutinarios. Estas capacidades actúan como multiplicadores de nuestra productividad y definen nuestro lugar en el espectro de la productividad, dependiendo de cómo las utilicemos.
En resumen, estamos presenciando un aumento en el trabajo no rutinario, una gran variación en el rendimiento de los trabajadores no rutinarios y un conjunto creciente de capacidades tecnológicas que empoderan a estos trabajadores. Estos factores se multiplican entre sí, creando fuerzas laborales hiperproductivas que pueden ser muchas veces más productivas que la fuerza laboral promedio. Esto tiene el potencial de tener un impacto masivo en la productividad nacional y puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso de una organización.
En conclusión, la productividad es un factor crucial en el mundo laboral actual. Los avances tecnológicos y el cambio hacia trabajos no rutinarios están transformando la forma en que trabajamos y generan nuevas oportunidades para aumentar nuestra productividad. Es fundamental que tanto los trabajadores como las organizaciones comprendan la importancia de la productividad y busquen formas de aprovechar al máximo las capacidades tecnológicas disponibles.
¡No subestimes el poder de la productividad en tu vida laboral!


