Esta semana, en la conferencia Cisco Live en Las Vegas, Cisco realizó un par de importantes anuncios sobre su plataforma de Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés). El gigante de las redes presentó mejoras en su plataforma Cisco Jasper con el lanzamiento de Jasper Control Center 7.0, e introdujo Cisco Kinetic (y discutió una asociación con IBM). Estas nuevas plataformas de IoT parecen ser excelentes, pero ¿realmente abordan el elefante en la habitación del IoT: la interoperabilidad?
Hasta donde puedo ver, las plataformas de Cisco ofrecen formas mejoradas de gestionar dispositivos de IoT en una amplia variedad de casos de uso. Sin embargo, no abordan lo que muchos observadores consideran el mayor desafío que enfrenta el Internet de las Cosas. Como lo expresa Altimeter, “el IoT requiere estándares que permitan plataformas horizontales que sean comunicables, operables y programables entre dispositivos, independientemente de la marca, modelo, fabricante o industria”. Esto significa, esencialmente, que no debería importar qué dispositivos, aplicaciones, sistemas operativos, redes y plataformas utilices. A menos que todos estos puedan comunicarse entre sí de manera fluida en una forma “de cualquier a cualquier”, los efectos de red poderosos de los miles de millones de dispositivos de IoT instalados no se realizarán completamente. De hecho, algunas estimaciones afirman que entre el 60% y el 70% de los esfuerzos de IoT están fallando actualmente. Eso no es bueno, y la falta de interoperabilidad es uno de los principales culpables.
¿Se necesitan nuevos incentivos para la interoperabilidad en el IoT? El problema, como han señalado muchos observadores, es que los proveedores están actualmente incentivados a capturar la mayor parte del mercado de IoT que puedan en sus propios ecosistemas propietarios, haciendo que la interoperabilidad sea algo secundario. Aunque se habla mucho sobre APIs abiertas y soluciones de código abierto, no debería sorprender que estos enfoques parezcan estar lejos de ser las principales prioridades de los principales proveedores.
Es fundamental reconocer que la interoperabilidad es esencial para el éxito del Internet de las Cosas. Sin ella, los dispositivos de IoT no podrán comunicarse entre sí de manera efectiva, lo que limitará su capacidad para compartir datos y realizar acciones coordinadas. Además, la falta de interoperabilidad dificulta la adopción generalizada de soluciones de IoT, ya que los usuarios se enfrentan a la incompatibilidad entre diferentes dispositivos y plataformas.
Para abordar este desafío, es necesario que los proveedores de IoT trabajen juntos para establecer estándares comunes y promover la interoperabilidad. Esto implica la adopción de protocolos de comunicación abiertos y la colaboración en el desarrollo de soluciones que permitan la interconexión de dispositivos de diferentes marcas y fabricantes.
En resumen, si queremos aprovechar al máximo el potencial del Internet de las Cosas, es crucial que se aborde el problema de la interoperabilidad. Solo a través de estándares comunes y soluciones interoperables podremos crear un ecosistema de IoT verdaderamente conectado y eficiente.


