El Internet de las cosas (IoT) ha revolucionado la forma en que interactuamos con los dispositivos y recopilamos datos. Sin embargo, también ha planteado preocupaciones sobre la seguridad de estos dispositivos conectados. La computación en el borde, también conocida como edge computing, puede desempeñar un papel crucial en la mejora de la eficiencia de la recopilación, procesamiento y análisis de datos generados por los dispositivos IoT, al tiempo que proporciona una capa adicional de seguridad.
La computación en el borde implica colocar un enrutador o gateway en un lugar cercano a un grupo de dispositivos IoT, como válvulas y actuadores conectados en una fábrica. Estos dispositivos industriales a menudo tienen una vida útil de décadas y sus capacidades de conectividad pueden ser limitadas. Esto los convierte en objetivos atractivos para los hackers, ya que pueden tener vulnerabilidades conocidas y explotables.
Uno de los desafíos de la seguridad en IoT es la dificultad de descubrir y tener visibilidad sobre todos los dispositivos conectados a una red. Esto es especialmente cierto en sistemas más antiguos que han estado conectados durante muchos años. Los operadores pueden no saber qué dispositivos tienen en sus redes y, por lo tanto, no saben qué vulnerabilidades deben solucionar.
Es aquí donde la computación en el borde juega un papel importante. Al colocar un gateway entre los dispositivos IoT y el resto de los recursos informáticos de una empresa, se puede implementar tecnología de seguridad y visibilidad actual sin tener que reemplazar los costosos equipos IoT. Además, la computación en el borde ofrece una opción de gestión con menor latencia que si los dispositivos IoT tuvieran que comunicarse constantemente con una nube o un centro de datos.
Las herramientas técnicas utilizadas para asegurar una red IoT en una configuración de borde son similares a las utilizadas en redes de tecnología de la información (TI), como la encriptación y la segmentación de redes. La computación en el borde permite ubicar tecnologías de seguridad que los dispositivos con capacidades limitadas no pueden manejar por sí mismos.
En resumen, la computación en el borde es fundamental para garantizar la seguridad de los dispositivos IoT. Proporciona una capa adicional de protección al tiempo que permite implementar tecnología de seguridad actual sin tener que reemplazar los dispositivos existentes. Al comprender la importancia de la computación en el borde, las empresas pueden proteger mejor sus sistemas IoT y mitigar los riesgos asociados con la conectividad de dispositivos vulnerables.


