La importancia de la ciberseguridad en la era del IoT

La adopción de dispositivos conectados ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años. Se estima que para el año 2020, habrá alrededor de 25 mil millones de “cosas” conectadas a Internet, según Gartner. Sin embargo, esta integración masiva de dispositivos IoT en la infraestructura de TI empresarial plantea nuevos desafíos en términos de seguridad cibernética.

Al igual que la contratación de un gran número de empleados y la expansión de una empresa a nuevas alturas puede poner a prueba la infraestructura corporativa, la llegada de dispositivos IoT a una empresa también impone nuevas demandas a la infraestructura de TI existente. Esto resulta en numerosos desafíos que deben ser abordados de manera efectiva.

Una de las soluciones para enfrentar estos desafíos es la innovación en el campo de la ciberseguridad, y un buen punto de partida es el Sistema de Nombres de Dominio (DNS, por sus siglas en inglés). El DNS es una parte fundamental de la infraestructura de Internet y puede ser utilizado para mejorar la seguridad en el entorno del IoT.

Los dispositivos IoT generan una gran cantidad de datos y requieren que estos sean procesados rápidamente para ofrecer los servicios de baja latencia que prometen. Con millones de dispositivos conectados en todo el mundo, la forma más sencilla de facilitar esto es a través de un entorno distribuido, acercando la capacidad de cómputo a cada nodo final. Este enfoque se conoce como “edge computing”. Por ejemplo, un automóvil conectado que circula por las calles de Nueva York no puede esperar a que un servidor en California realice un cálculo. Incluso una latencia de 200 milisegundos puede ser letal. La solución es tener un “micro centro de datos” cerca del automóvil en Nueva York para que el cálculo se realice casi de inmediato.

Otro aspecto importante en la integración de dispositivos IoT es la estandarización de la comunicación. Existen muchos protocolos y estándares de capa de transporte disponibles para admitir las comunicaciones IoT, como ZigBee, LoRa y Bluetooth. Cada uno de ellos es más adecuado para diferentes aplicaciones de IoT, ya sea a corta o larga distancia, en interiores o exteriores, entre otros. Al igual que en el mundo tradicional de Internet, donde existen diferentes estándares de capa de transporte como WiFi y Ethernet, también hay numerosas organizaciones de desarrollo de estándares y alianzas de IoT que proporcionan normas para conectar dispositivos IoT a Internet. Estas alianzas suelen ser específicas de la industria y el contexto, como el hogar inteligente, la fabricación, los vehículos y las aplicaciones de atención médica.

En resumen, la ciberseguridad es un aspecto fundamental en la era del IoT. La integración masiva de dispositivos conectados plantea nuevos desafíos en términos de seguridad cibernética, pero también abre oportunidades para la innovación y la mejora de los sistemas de IoT. La estandarización de la comunicación y el uso de tecnologías como el edge computing son clave para garantizar la seguridad y el rendimiento de los dispositivos IoT en el entorno empresarial.

Fuente del artículo: IotForAll

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