La Inteligencia Artificial (IA) es un tema que ha capturado la atención de muchas empresas en los últimos años. Se espera que la IA transforme significativamente las compañías en los próximos tres años, según una encuesta realizada a 250 ejecutivos familiarizados con el uso de tecnología cognitiva en sus empresas. Sin embargo, un estudio de 152 proyectos en casi la misma cantidad de compañías revela que los proyectos ambiciosos tienen menos probabilidades de tener éxito que aquellos que mejoran los procesos comerciales existentes.
Un ejemplo de esto es el proyecto “moon shot” del Centro de Cáncer MD Anderson, que buscaba diagnosticar y recomendar planes de tratamiento para ciertas formas de cáncer utilizando el sistema cognitivo de IBM, Watson. A pesar de una inversión de más de $62 millones, el proyecto fue suspendido en 2017 sin haber sido utilizado en pacientes. Sin embargo, el grupo de tecnología de la información del centro de cáncer estaba experimentando con tecnologías cognitivas en proyectos menos ambiciosos, como recomendar hoteles y restaurantes para las familias de los pacientes, determinar qué pacientes necesitaban ayuda para pagar sus facturas y resolver problemas de TI del personal. Los resultados de estos proyectos fueron mucho más prometedores, contribuyendo a una mayor satisfacción de los pacientes, un mejor desempeño financiero y una disminución del tiempo dedicado a la tediosa entrada de datos por parte de los administradores de atención del hospital.
Este contraste entre los enfoques es relevante para cualquier persona que esté planeando iniciativas de IA. Es importante tener en cuenta que la IA puede apoyar tres necesidades empresariales importantes: automatizar procesos comerciales, obtener información a través del análisis de datos y interactuar con clientes y empleados.
La automatización de procesos es el tipo más común de proyecto de IA, según el estudio mencionado anteriormente. Estos proyectos se enfocan en automatizar tareas digitales y físicas, como actividades administrativas y financieras en la oficina, utilizando tecnologías de automatización de procesos robóticos (RPA). La RPA es más avanzada que las herramientas anteriores de automatización de procesos comerciales, ya que los “robots” (es decir, el código en un servidor) actúan como un humano al ingresar y consumir información de múltiples sistemas de TI.
Además de la automatización de procesos, la IA también puede ayudar a las empresas a obtener información valiosa a través del análisis de datos. Esto implica utilizar algoritmos y modelos de aprendizaje automático para analizar grandes cantidades de datos y extraer conocimientos que pueden ser utilizados para tomar decisiones informadas y mejorar la eficiencia operativa.
Por último, la IA puede ser utilizada para interactuar con clientes y empleados. Esto incluye chatbots y asistentes virtuales que pueden responder preguntas, brindar soporte y realizar tareas básicas de manera rápida y eficiente.
En resumen, la IA tiene el potencial de transformar las empresas, pero es importante tener en cuenta que los proyectos más exitosos son aquellos que mejoran los procesos comerciales existentes en lugar de buscar objetivos ambiciosos desde el principio. Al enfocarse en la automatización de procesos, el análisis de datos y la interacción con clientes y empleados, las empresas pueden comenzar a construir sus capacidades cognitivas y lograr sus objetivos comerciales en los próximos años.


