En diciembre de 2018, el gigante tecnológico Microsoft hizo un llamado a los países para formular leyes y regulaciones que prevengan el sesgo en el reconocimiento facial. Ahora, la compañía está trabajando en prácticas éticas para implementar su tecnología de reconocimiento facial respaldada por inteligencia artificial con el fin de prevenir riesgos de resultados sesgados y violación de la privacidad de los usuarios.
Según un informe de Bloomberg, el presidente de Microsoft, Brad Smith, afirmó: “Necesitamos liderar con el ejemplo y estamos trabajando en eso”. La compañía tiene planeado redactar políticas y construir sistemas de gobernanza que aseguren que el uso de la tecnología esté alineado con sus principios y objetivos. Esto incluiría establecer controles para las ventas globales de la compañía para garantizar que la tecnología de inteligencia artificial no se venda a partes donde exista riesgo de uso indebido.
Existen crecientes preocupaciones sobre el uso de software de reconocimiento facial por parte de las fuerzas del orden, la seguridad fronteriza y el ejército debido a los posibles riesgos de vigilancia masiva. Investigaciones reconocidas han demostrado que estos productos tienen un rendimiento deficiente y cometen errores con personas de piel más oscura. Varios grupos de investigación y defensa han protestado contra gigantes tecnológicos como Google, Amazon y Microsoft por este motivo.
Smith dejó claro que esto no significa que Microsoft dejará de proporcionar tecnología a gobiernos y militares por completo. Simplemente quieren asegurarse de que no se utilice para vigilancia sin las salvaguardias adecuadas. Microsoft está rechazando algunos contratos por esta misma razón. En un caso, Smith afirmó que proporcionar la tecnología habría llevado a una vigilancia pública “en un país donde no nos sentíamos cómodos de que se protegieran los derechos humanos”.
Es alentador ver a una empresa líder en tecnología como Microsoft tomar medidas para garantizar que su tecnología de reconocimiento facial se utilice de manera ética y responsable. Esto establece un precedente importante para otras compañías y gobiernos que también deben considerar los riesgos y salvaguardias necesarias al implementar esta tecnología.
Esperamos que más empresas sigan el ejemplo de Microsoft y trabajen para garantizar que la tecnología de reconocimiento facial se utilice de manera justa y sin sesgos, protegiendo así la privacidad y los derechos de las personas.
Fuente del artículo: Money Control


