¿Es el ERP adecuado para tu negocio?

El ERP (Enterprise Resource Planning) ha evolucionado mucho desde su origen como una aplicación exclusiva para la manufactura. Pero, ¿es adecuado para tu negocio? En la actualidad, con el auge del Internet de las Cosas (IoT) y las discusiones sobre la computación en la nube, los aspectos de valor asociados al ERP están volviendo a cobrar importancia. Antes, los sistemas ERP se valoraban principalmente como aplicaciones para la manufactura, pero hoy en día la necesidad emergente de capturar, almacenar, indexar, catalogar, priorizar, manipular y convertir datos comerciales en tiempo real en información relevante para los ingresos se ha vuelto crítica para cualquier empresa, independientemente de su segmento de mercado.

Sin embargo, aunque esta afirmación pueda parecer la norma en lugar de la excepción en la actualidad, como propietario o gerente de un negocio, es necesario entender en qué te estás metiendo antes de simplemente invertir una gran cantidad de dinero en un software que puede o no ser relevante para el crecimiento de tu empresa. Por lo tanto, hemos decidido ofrecerte algunas señales obvias de que “necesitas esto ahora” para ayudarte a mantenerte en el camino correcto.

1) ¿Tu negocio requiere demasiados sistemas de software diferentes pero comunes?

Por ejemplo, si la infraestructura financiera de tu empresa utiliza grupos de procesos de contabilidad como GL/AP/AR/Nómina/Inventario/Envío que a veces son problemáticos, es probable que estés creando ineficiencias que podrían resolverse de manera más efectiva haciendo algo diferente. A primera vista, este escenario puede parecer ilógico, dado la cantidad de verticales contables que han surgido en los últimos treinta años. Sin embargo, hay muchas pequeñas empresas que se enfrentan a tendencias de crecimiento que se encuentran entre “pequeñas y medianas” y se ven limitadas por sistemas obsoletos que “parecen” estar completamente integrados, pero en la realidad actual no están a la altura. Estas deficiencias se observan principalmente en los niveles de informes, consolidación y conciliación, y son muy difíciles de manejar trimestre tras trimestre, sin mencionar el tedioso proceso de cierre de libros al final del año. Como resultado, un sistema ERP basado en la nube más pequeño puede ser la mejor opción.

2) ¿Estás trabajando mucho pero no estás obteniendo resultados?

Otra característica alarmante se presenta cuando las pequeñas empresas experimentan ineficiencias laborales que requieren más trabajo físico para lograr niveles de productividad anteriores o reducidos. Esto a veces se conoce como una “espiral de la muerte”, ya que el componente laboral de cualquier empresa suele ser el gasto más costoso y debe ser constantemente gestionado y controlado. Por lo tanto, si te encuentras enfrentando esta amenaza empresarial, es mejor que comiences a buscar un sistema ERP lo antes posible.

3) Un software “tonto” es simplemente eso, tonto

El Internet de las Cosas está cambiando todo, todos los días. En consecuencia, los procesos comerciales de hoy en día requieren una consolidación constante de información impulsada por la entrada de clientes, minoristas, distribuidores, proveedores de materiales y entidades comerciales afiliadas. Por lo tanto, si tus sistemas empresariales no pueden “escuchar al mundo en tiempo real”, es probable que tu empresa esté dejando dinero sobre la mesa. Esta capacidad ya no es solo un deseo, sino una necesidad empresarial crítica que solo el valor de un sistema ERP integral puede proporcionar.

En resumen, el ERP puede ser una herramienta valiosa para tu negocio si te enfrentas a problemas como la falta de integración entre sistemas, ineficiencias laborales o la incapacidad de consolidar información en tiempo real. Antes de invertir en un sistema ERP, asegúrate de evaluar cuidadosamente las necesidades de tu empresa y considerar si los beneficios superan los costos y los desafíos de implementación. ¡No te arriesgues a perder oportunidades de crecimiento y eficiencia en tu negocio!

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