Los editores de Solutions Review han compilado una descripción de las diferencias entre las soluciones tecnológicas de Automatización Robótica de Procesos (RPA) y Gestión de Procesos de Negocio (BPM). En el panorama tecnológico en constante evolución de hoy en día, las empresas necesitan herramientas que les ayuden a mejorar su eficiencia operativa y productividad. La Automatización Robótica de Procesos (RPA) y la Gestión de Procesos de Negocio (BPM) han surgido como algunos de los enfoques más efectivos y ampliamente adoptados para lograr estos objetivos empresariales. Si bien tanto la RPA como la BPM se centran en la optimización de procesos, difieren en sus principios fundamentales y su implementación. Con esto en mente, los editores de Solutions Review han compilado definiciones de las tecnologías RPA y BPM y proporcionado una descripción general de lo que las hace soluciones diferentes pero igualmente valiosas en la pila tecnológica en evolución de una empresa.

Definición de la Automatización Robótica de Procesos (RPA)

La Automatización Robótica de Procesos, o RPA, se refiere al uso de robots de software o herramientas de automatización inteligente para automatizar tareas repetitivas y basadas en reglas dentro de los procesos empresariales. Estos robots están diseñados para ejecutar procesos específicos y estructurados (es decir, entrada de datos manual, procesamiento de transacciones, extracción de datos, manipulación de datos, etc.) con velocidad, precisión y consistencia, liberando a los trabajadores humanos de actividades mundanas y que consumen tiempo. Además, las soluciones de RPA suelen automatizar tareas o subprocesos seleccionados para optimizar las operaciones diarias.

Definición de la Gestión de Procesos de Negocio (BPM)

El concepto de gestión de procesos de negocio ha existido durante siglos, utilizado por primera vez durante la revolución industrial. El surgimiento de la tecnología informática trajo consigo el marco de la BPM tal como lo conocemos hoy en día, que ahora abarca las etapas de identificación, diseño, ejecución, monitoreo y mejora continua de los procesos empresariales para ayudar a las empresas a lograr y mantener la excelencia operativa. Con las soluciones de BPM, las organizaciones pueden analizar flujos de trabajo, eliminar cuellos de botella, mejorar experiencias, encontrar formas de fortalecer las colaboraciones internas, optimizar procesos, alinear esos procesos con objetivos estratégicos y garantizar el cumplimiento de las normas o regulaciones empresariales relevantes.

4 diferencias clave entre RPA y BPM

Aunque la RPA y la BPM comparten el objetivo común de mejorar los procesos, existen diferencias fundamentales entre los dos enfoques. Aquí hay cuatro de las diferencias más notables:

  1. Enfoque y alcance: La RPA se centra principalmente en la automatización a nivel de tareas, centrándose en actividades repetitivas específicas dentro de un proceso o sistema existente. Utiliza la automatización táctica para abordar puntos problemáticos particulares, reducir la intervención humana innecesaria, aumentar la precisión y mejorar la velocidad. Por otro lado, la BPM adopta un enfoque más amplio y se concentra en la gestión de procesos de extremo a extremo que abarca todo el ciclo de vida de un proceso, incluido su diseño, ejecución, monitoreo y optimización.
  2. Capacidades de automatización: Las herramientas de RPA se centran en la automatización de tareas estructuradas, basadas en reglas y repetitivas. Estas herramientas pueden emular acciones humanas, interactuar con interfaces de usuario y trabajar en aplicaciones, lo que las hace adecuadas para automatizar tareas manuales en la entrada de datos, conciliación y generación de informes. Mientras tanto, aunque son capaces de automatizar tareas, las plataformas de BPM también abarcan otros aspectos de la mejora de procesos. Las funcionalidades estándar de BPM modelan procesos, definen reglas, monitorean el rendimiento y permiten la orquestación e integración de procesos.
  3. Integración y complejidad de procesos: La RPA es conocida por su facilidad de implementación, ya que puede automatizar tareas sin cambios significativos en los sistemas o infraestructura existentes, lo que la convierte en una opción versátil para empresas que necesitan optimizar procesos que abarcan múltiples sistemas. En contraste, la BPM se centra en la optimización de procesos de extremo a extremo y a menudo requiere integración con los sistemas, bases de datos y APIs con los que interactúa para agilizar los flujos de trabajo y garantizar un intercambio de datos sin problemas.
  4. Análisis de procesos y mejora continua: La BPM pone un fuerte énfasis en el análisis, modelado y optimización de procesos. Emplea técnicas y herramientas como el mapeo de procesos, el análisis de flujo de valor, el monitoreo en tiempo real y la gestión de reglas empresariales para identificar ineficiencias, cuellos de botella y oportunidades de mejora. Si bien la RPA puede proporcionar información sobre los procesos de una empresa, su objetivo es automatizar tareas específicas en lugar de analizar y optimizar flujos de procesos más amplios.

Pensamientos finales

Todas las empresas, independientemente de su tamaño o industria, tienen una serie de tareas, eventos y decisiones que mueven el trabajo desde el inicio hasta la finalización a través de procesos empresariales. Las soluciones de Gestión de Procesos de Negocio (BPM) ofrecen un enfoque integral para la optimización y automatización de esos procesos, mientras que la Automatización Robótica de Procesos (RPA) adopta un enfoque más detallado, ocupándose de tareas discretas y repetitivas. Trabajan juntas e incluso pueden coexistir en la misma plataforma tecnológica, pero están diseñadas para diferentes propósitos y, como tal, no pueden reemplazarse por completo una a la otra.

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