Enseñando Sentido Común a la Inteligencia Artificial

La inteligencia artificial (IA) ha avanzado significativamente en los últimos años, pero todavía hay un aspecto en el que se queda atrás de los seres humanos: el sentido común. Mientras que los humanos pueden tomar decisiones basadas en su sentido común, los sistemas de IA actuales no pueden hacerlo de manera confiable.

En un esfuerzo por abordar esta brecha, el cofundador de Microsoft, Paul Allen, está invirtiendo $125 millones adicionales en su laboratorio de computación sin fines de lucro, el Instituto Allen para la Inteligencia Artificial (AI2). Esta inversión permitirá duplicar el presupuesto del instituto durante los próximos tres años y se destinará a proyectos existentes, así como a un nuevo proyecto llamado Proyecto Alexandria, que tiene como objetivo enseñar “sentido común” a los robots.

El sentido común es algo que los humanos adquieren naturalmente a medida que crecen y se enfrentan a diferentes situaciones. Es la capacidad de tomar decisiones lógicas y razonables basadas en la comprensión del mundo que nos rodea. Sin embargo, enseñarle sentido común a la IA ha resultado ser un desafío mucho más difícil de lo esperado.

Los investigadores han intentado enseñar sentido común a la IA utilizando diferentes enfoques, pero hasta ahora no han tenido éxito. La IA puede realizar tareas específicas y replicar acciones humanas, como identificar objetos o vender casas, pero cuando se enfrenta a situaciones desconocidas, carece de la capacidad de utilizar el sentido común para tomar decisiones adecuadas.

El Proyecto Alexandria busca cambiar esto. Inspirado en la forma en que los niños desarrollan su sentido común y pensamiento abstracto, este proyecto se centra en enseñar a la IA a través de la técnica de IA simbólica, en la cual un humano etiqueta todo para la IA. Este enfoque tiene como objetivo proporcionar a la IA una base sólida de conocimiento y comprensión del mundo que le permita tomar decisiones basadas en el sentido común.

El objetivo final de este proyecto y de la investigación en general es lograr que la IA pueda responder preguntas simples y realizar tareas cotidianas que requieren sentido común. Por ejemplo, ¿si pongo mis calcetines en un cajón, seguirán ahí mañana? ¿Cómo puedo saber si un cartón de leche está lleno?

Si bien enseñar sentido común a la IA es un desafío difícil, los avances en este campo podrían tener un impacto significativo en la forma en que interactuamos con la tecnología en el futuro. Imagina tener un asistente virtual que pueda comprender y responder a tus preguntas de manera más intuitiva y lógica, o robots que puedan tomar decisiones basadas en el sentido común en situaciones de emergencia.

El Proyecto Alexandria es solo el comienzo de un camino hacia la enseñanza del sentido común a la IA. Con la inversión adicional de Paul Allen y el trabajo continuo de los investigadores en este campo, es posible que veamos avances significativos en los próximos años. La IA podría estar un paso más cerca de adquirir el sentido común que los humanos damos por sentado.

Fuente del artículo: Futurism

Te puede interesar