El Internet de las cosas (IoT) está revolucionando la forma en que las empresas operan y se conectan con sus dispositivos. Sin embargo, a medida que las empresas aprovechan los casos de uso emergentes de IoT, se enfrentan a desafíos de conectividad, volumen de datos y seguridad que afectan la arquitectura de red y sistema. Elegir la arquitectura adecuada al menor costo depende de una combinación de factores, que incluyen:
- El número de sensores y dispositivos IoT desplegados para la recolección de datos.
- La distribución geográfica de los dispositivos IoT.
- Si los dispositivos IoT son móviles o estacionarios.
- Los volúmenes de datos que los dispositivos generan.
- Si el flujo de datos es continuo o intermitente.
- Si se requiere procesamiento y análisis de datos en tiempo real o casi en tiempo real.
- Los requisitos regulatorios y de seguridad.
- El presupuesto disponible.
Cuando se trata de IoT, no hay un enfoque único que funcione para todos. La arquitectura óptima varía según el caso de uso. En general, las arquitecturas de IoT se pueden dividir en tres categorías: de dos niveles, de tres niveles y de cuatro niveles.
Arquitectura de dos niveles
La arquitectura de dos niveles es la más simple y económica, y consta de un nivel de dispositivos IoT que generan datos, los cuales luego se procesan y analizan en una nube pública o privada. Esto funciona bien para implementaciones pequeñas de hasta unos pocos cientos de dispositivos IoT en una o unas pocas ubicaciones cercanas. En la mayoría de los casos, los dispositivos son estacionarios y no se requiere análisis en tiempo real o casi en tiempo real. La arquitectura de dos niveles es una solución perfecta y económica para proyectos de IoT en el sector minorista con una o dos ubicaciones. También es una solución inteligente para el monitoreo ambiental, que se basa en un pequeño número de sensores locales de temperatura, vibración, humedad o luz.
Arquitectura de tres niveles
La arquitectura de tres niveles es la más común para varias centenas o más dispositivos IoT y análisis y respuesta en tiempo real o casi en tiempo real. Se llama de tres niveles porque agrega una tercera capa de almacenamiento y procesamiento de datos en el borde de la red, justo al lado de la fuente de datos, para funciones personalizadas, lógica de aplicaciones y conjuntos de reglas.
Arquitectura de cuatro niveles
La arquitectura de cuatro niveles funciona bien para las implementaciones de IoT móviles y/o globalmente dispersas más grandes, con miles de dispositivos. Esta arquitectura agrega un cuarto nivel, a menudo llamado “capa de computación en la niebla”, en algún lugar entre los dispositivos en el borde y el centro de datos en la nube. La capa de niebla puede desplegar uno o varios nodos de niebla dispersos para agregar datos de algunas ubicaciones regionales y ejecutar análisis de datos sofisticados lo más cerca posible del borde.
En conclusión, elegir la arquitectura adecuada para tu solución de IoT es crucial para garantizar un rendimiento óptimo y una gestión eficiente de los datos. Evalúa cuidadosamente los factores mencionados anteriormente y selecciona la arquitectura que mejor se adapte a tus necesidades y presupuesto. Recuerda que no hay una solución única para todos los casos, por lo que es importante analizar tus requisitos específicos antes de tomar una decisión.


