El uso de la inteligencia artificial en la prevención y detección de delitos

En la actualidad, las empresas están recurriendo cada vez más a la inteligencia artificial (IA) para prevenir y detectar delitos, desde el robo de empleados hasta el comercio ilegal de información privilegiada. Bancos y grandes corporaciones utilizan la IA para detectar y prevenir fraudes y lavado de dinero. Las empresas de redes sociales utilizan el aprendizaje automático para bloquear contenido ilícito, como la pornografía infantil. Las empresas están constantemente experimentando con nuevas formas de utilizar la inteligencia artificial para una mejor gestión de riesgos y una detección de fraudes más rápida y eficiente, e incluso para predecir y prevenir delitos.

Aunque la tecnología básica de hoy en día no es necesariamente revolucionaria, los algoritmos que utiliza y los resultados que pueden producir sí lo son. Por ejemplo, los bancos han estado utilizando sistemas de monitoreo de transacciones durante décadas basados en reglas binarias predefinidas que requieren que la salida sea verificada manualmente. La tasa de éxito generalmente es baja: en promedio, solo el 2% de las transacciones marcadas por los sistemas reflejan un delito real o una intención maliciosa. En cambio, las soluciones de aprendizaje automático de hoy en día utilizan reglas predictivas que reconocen automáticamente anomalías en conjuntos de datos. Estos algoritmos avanzados pueden reducir significativamente el número de alertas falsas filtrando los casos que fueron marcados incorrectamente, al mismo tiempo que descubren otros que se pasaron por alto utilizando reglas convencionales.

Dada la gran cantidad de datos disponibles en la actualidad y las crecientes expectativas de los clientes y las autoridades públicas en cuanto a la protección y gestión de esos datos, muchas empresas han decidido que esta es una de las únicas formas de mantenerse al día con los delincuentes cada vez más sofisticados. Por ejemplo, se espera que las empresas de redes sociales descubran y eliminen videos y mensajes de reclutamiento terrorista casi al instante. Con el tiempo, las herramientas de lucha contra el crimen impulsadas por la IA podrían convertirse en un requisito para las grandes empresas, en parte porque no habrá otra forma de detectar e interpretar rápidamente patrones en miles de millones de datos.

Sin embargo, determinar si las soluciones de lucha contra el crimen basadas en la IA son adecuadas estratégicamente para una empresa depende de si los beneficios superan los riesgos que las acompañan. Uno de esos riesgos es que se pueden obtener conclusiones sesgadas de la IA basadas en factores como la etnia, el género y la edad. Las empresas también pueden enfrentar críticas de los clientes que se preocupan de que sus datos sean utilizados de manera incorrecta o explotados mediante una vigilancia aún más intensiva de sus registros, transacciones y comunicaciones, especialmente si esos conocimientos se comparten con el gobierno. Recientemente, por ejemplo, un banco europeo se vio obligado a dar marcha atrás en su plan de solicitar a los clientes permiso para monitorear sus cuentas de redes sociales como parte de su proceso de solicitud de hipoteca, después de una protesta pública por sus tácticas de “Gran Hermano”.

En conclusión, la inteligencia artificial está desempeñando un papel cada vez más importante en la prevención y detección de delitos. Aunque presenta beneficios significativos, también conlleva riesgos que deben ser considerados cuidadosamente. Las empresas deben encontrar un equilibrio entre aprovechar las ventajas de la IA en la lucha contra el crimen y garantizar la protección de la privacidad y los derechos de sus clientes.

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