La pandemia de COVID-19 ha sido una oportunidad sin precedentes para los científicos de datos, quienes han utilizado complejos modelos matemáticos para describir la propagación de esta enfermedad que continúa desafiando la historia. Mientras que sitios web como Worldometer proporcionan cifras sobre el número de infecciones y muertes, los especialistas en análisis de datos están ayudando a los epidemiólogos a aprovechar conjuntos de datos mucho más grandes para predecir la propagación potencial de la enfermedad, estimar las víctimas, evaluar el impacto de diversas medidas preventivas y hacer pronósticos sobre cuándo la vida podría volver a la normalidad.
Un reciente análisis de la Universidad de Sydney, basado en un “modelo complejo de cómo podría propagarse el COVID-19 en Australia”, confirmó que podríamos controlar el brote si el 80% de los australianos se quedan en casa. Sin embargo, si la tasa disminuye al 70%, los casos continuarían aumentando sin control. Estas conclusiones influyen directamente en las medidas de salud pública y determinan la naturaleza y el alcance de la respuesta. Por lo tanto, las empresas de datos trabajan continuamente para desarrollar, probar y mejorar los modelos que generan estas cifras.
Para empresas como Smash Delta, una firma de estrategia de datos con sede en Sydney, la pandemia de COVID-19 ha sido un llamado inmediato y urgente. Aunque normalmente se dedican a utilizar datos para responder preguntas sobre la rotación de clientes, la eficiencia operativa, el desarrollo del personal, el desarrollo de productos y la maximización de beneficios, los datos inconsistentes y los pronósticos del COVID-19 han llevado a los líderes de la empresa a desarrollar una fuente autorizada de datos sobre la pandemia.
“Estábamos realmente frustrados con lo que escuchábamos y veíamos, ya sea del público en general o de las personas a nuestro alrededor, que no entendían la gravedad de hacia dónde nos dirigimos con este virus”, explicó Ben Morley-John, director gerente de Smash Delta. La demora entre la infección con el virus y la presentación de los síntomas ha hecho que esta pandemia sea particularmente difícil de modelar, ya que las personas infectadas pueden propagar el virus durante muchos días antes de darse cuenta de que lo tienen.
En resumen, los científicos de datos desempeñan un papel fundamental en la lucha contra el COVID-19. Sus modelos matemáticos y análisis de datos ayudan a los epidemiólogos a comprender y predecir la propagación de la enfermedad, lo que a su vez influye en las medidas de salud pública y en la respuesta de la sociedad en general. La pandemia ha demostrado la importancia de contar con datos confiables y actualizados para tomar decisiones informadas y proteger la salud de la población.


