El Internet de las Cosas (IoT) ha madurado finalmente hasta el punto en que el comercio minorista sin fricciones se está volviendo real. Al digitalizar los procesos comerciales y emplear tecnologías de IoT como análisis en el borde, computación en la nube, dispositivos móviles, sensores, balizas y más, los minoristas pueden reducir la fricción y optimizar todo, desde el diseño y la fabricación de productos, hasta la distribución, la experiencia de compra en la tienda y los procesos de compra del cliente. Una de las áreas en las que estamos viendo esta transformación es en la forma en que los minoristas emplean tecnologías de IoT para convertir sus tiendas en laboratorios vivos que generan información en tiempo real sobre cómo los compradores responden a los productos, el empaquetado y las exhibiciones.
Por ejemplo, The Dandy Lab utiliza maniquíes interactivos, motores de descubrimiento visual, análisis de ubicación a partir de los datos móviles de los compradores e incluso análisis de video de cámaras dirigidas a los pies de los compradores para comprender mejor cómo interactúan sus clientes con los productos y se comportan en la tienda. Obtienen información valiosa necesaria para mejorar sus exhibiciones de mercadería y también comparten los datos con sus socios de la cadena de suministro para que los diseñadores y fabricantes de productos puedan realizar ajustes rápidos en tiempo real. De esta manera, las tecnologías de IoT eliminan la fricción de la necesidad de crear salas de exposición de prueba o pagar a compradores ficticios en un esfuerzo por obtener información sobre el comportamiento del consumidor y pueden optimizar la fabricación a corto plazo.
Avanzando en la cadena de suministro, el IoT también está eliminando la fricción del proceso de distribución. Walmart anunció recientemente el uso de drones en sus centros de distribución para acelerar las verificaciones de inventario. Otros minoristas están utilizando tecnologías portátiles, visión por computadora, análisis y estantes con sensores de peso para rastrear el inventario en tiempo real y comprender mejor cuándo llegarán los productos o saldrán de los centros de distribución. Los distribuidores están colocando sensores en muelles de carga, flotas de camiones e incluso en los conductores, lo que hace que la distribución sea más predecible y ayuda a los minoristas a mantener a sus compradores mejor informados sobre cuándo llegarán los productos.
El Internet de las Cosas está revolucionando la forma en que los minoristas operan y brindan experiencias a sus clientes. La capacidad de recopilar datos en tiempo real y utilizar análisis avanzados para comprender el comportamiento del consumidor y optimizar los procesos comerciales es invaluable. A medida que el IoT continúa evolucionando, podemos esperar ver aún más innovaciones en el sector minorista y una experiencia de compra cada vez más personalizada y sin fricciones.


