El Internet de las Cosas (IoT) ha revolucionado la forma en que interactuamos con el mundo físico. Cada vez más dispositivos están conectados a la red, lo que nos permite recopilar datos y tomar decisiones más informadas. Sin embargo, los clientes no compran el IoT en sí, sino una solución a un problema específico en el que los componentes del IoT son parte de esa solución.
En un artículo reciente de Maribel López, fundadora de Lopez Research, se destaca la importancia de encontrar un problema específico y cuantificable que los clientes puedan entender y adquirir. Por ejemplo, la empresa Helium ofrece una solución para monitorear unidades de refrigeración, asegurando que los medicamentos y alimentos sensibles a la temperatura se almacenen siempre a la temperatura adecuada. Esta solución tiene un valor evidente y las pérdidas debido a fallas en el equipo son cuantificables.
Además, es fundamental definir una estrategia de procesamiento en el borde (edge processing). Aunque la idea original era enviar todos los datos a la nube para su procesamiento, en la realidad es necesario realizar cierta cantidad de procesamiento en el borde por diversas razones. Esto permite tomar decisiones en tiempo real y evitar enviar grandes volúmenes de datos a través de la red.
Otro aspecto importante es seleccionar equipos con capacidad de correlación y análisis. El IoT requiere cierta cantidad de inteligencia para ser valioso. Por ejemplo, es necesario agregar lógica y procesamiento en el borde para determinar cuándo enviar datos y cuándo no. Los mejores sistemas ofrecen aprendizaje automático que busca patrones y brinda información relevante al usuario.
La duración de la batería también es un factor crucial en las soluciones de IoT. Es costoso conectar cada sensor a una línea eléctrica, pero los sensores alimentados por batería son inútiles si hay que reemplazar las baterías cada seis meses. Por lo tanto, es necesario desarrollar software inteligente que optimice el consumo de energía y permita obtener múltiples casos de uso de un solo tipo de sensor.
La seguridad también es un aspecto fundamental en el IoT. Además de la encriptación, es importante evaluar las mejores prácticas de seguridad en otras áreas, como la identidad y la autenticación. Las soluciones de IoT deben ser actualizables en el campo para prevenir futuras amenazas.
En resumen, el IoT ofrece un sinfín de posibilidades para resolver problemas específicos en diversos sectores. Sin embargo, es importante tener en cuenta estos consejos para desarrollar soluciones efectivas y exitosas. El IoT está cambiando la forma en que hacemos negocios y aquellos que no se adapten a esta nueva realidad quedarán rezagados.
Fuente: LinkedIn – Maribel López


