A medida que miro a mi alrededor en mi oficina, veo mi laptop, un iPad, varios teléfonos inteligentes y un Amazon Echo, así como un ratón inalámbrico, un teclado y altavoces inteligentes. La sala de conferencias de al lado tiene un teléfono inalámbrico de voz sobre IP utilizado para conferencias con una tableta para controlar el sistema de videoconferencia, un televisor inteligente y cámaras web, y hay una impresora en el pasillo y otro televisor inteligente en el área de recepción. Todos estos dispositivos están conectados a Internet, muchos de ellos de forma inalámbrica y algunos están conectados entre sí mediante Bluetooth. Esta es solo una oficina, pero los dispositivos conectados están en todas partes: en empresas, hospitales, plantas de fabricación, centrales eléctricas, aviones y edificios gubernamentales. El Internet de las Cosas (IoT) nos está llevando a través de la mayor transformación digital que el mundo haya visto, más grande que las revoluciones de las PC y los dispositivos móviles combinadas.
Actualmente, se estima que hay 8.4 mil millones de dispositivos conectados en uso en todo el mundo este año, y se espera que ese número alcance al menos los 20.4 mil millones para el año 2020, según Gartner. Para comparar, Gartner proyecta que los envíos de teléfonos inteligentes aumentarán ligeramente en 2018 a 1.9 mil millones y que los envíos de PC y laptops disminuirán más del 5% a 193 millones. Es hora de conocer el nuevo punto final. El IoT está creciendo rápidamente porque ofrece capacidades extraordinarias como una mayor eficiencia, mejor colaboración y mejor calidad en la fabricación, producción, energía y todos los demás sectores. La explosión de dispositivos conectados que transmiten información todo el tiempo permite a los médicos recibir informes en tiempo real sobre el pulso, la temperatura y otros indicadores de salud de un paciente desde lejos, y los automóviles pueden conducirse solos.
La conectividad inherente de todos estos dispositivos diferentes y el rápido crecimiento de la industria del IoT han creado problemas de seguridad significativos que ponen a las empresas en gran riesgo. Durante la revolución de las PC, los proveedores de seguridad desarrollaron firewalls, antivirus y otras soluciones para proteger las computadoras de amenazas externas. Las corporaciones confían en la gestión de dispositivos móviles y otro software para asegurar los dispositivos móviles. Sin embargo, las cosas son más complejas cuando se trata del IoT, lo que crea una gran oportunidad de mercado. Gartner pronostica que el gasto mundial en seguridad del IoT aumentará a $1.5 mil millones en 2018, un aumento del 28% en comparación con los $1.2 mil millones gastados en 2017, y aumentará un 158% a $3.1 mil millones en 2021. ¿Por qué? La proliferación del IoT en toda la empresa ha creado un nuevo dispositivo que requiere un enfoque fresco en seguridad y una tecnología más robusta para la defensa. Estos son los nuevos “puntos finales” en las empresas.
Aquí hay tres problemas clave que los equipos de tecnología de la información (TI) empresarial deben tener en cuenta a medida que sus entornos atraviesan esta transformación del IoT:
1. El IoT está bajo el radar: Para las empresas globales de Fortune 1000, la gran cantidad de dispositivos inteligentes en uso está causando un enorme problema debido a la falta de visibilidad. Los equipos de TI a menudo se centran en los dispositivos tradicionales que las personas usan para realizar su trabajo, como computadoras de escritorio, laptops y servidores, porque hay un sistema establecido para rastrearlos y asegurarlos. No pueden prestar atención a todos los dispositivos conectados no tradicionales, como los nuevos dispositivos empresariales conectados más allá de la computadora. Nuestra investigación muestra que las empresas no pueden ver el 40% o más de estos dispositivos conectados en sus entornos, y si no pueden verlos, no pueden controlarlos ni asegurarlos.
2. La seguridad del IoT es un desafío: La naturaleza interconectada de los dispositivos del IoT y el rápido crecimiento de la industria del IoT han creado problemas de seguridad significativos que ponen a las empresas en gran riesgo. Los dispositivos del IoT a menudo carecen de las medidas de seguridad adecuadas, lo que los convierte en objetivos fáciles para los ciberdelincuentes. Además, la gran cantidad de dispositivos conectados aumenta la superficie de ataque y la complejidad de protegerlos. Las empresas deben adoptar un enfoque integral de seguridad del IoT que incluya la autenticación de dispositivos, el cifrado de datos y la detección de amenazas en tiempo real.
3. La falta de estándares de seguridad: A medida que el IoT continúa creciendo, la falta de estándares de seguridad se convierte en un desafío importante. Los diferentes fabricantes de dispositivos del IoT pueden tener diferentes enfoques de seguridad, lo que dificulta la implementación de una estrategia de seguridad coherente en toda la empresa. Además, la falta de estándares dificulta la colaboración entre los diferentes actores del IoT, lo que puede llevar a vulnerabilidades y brechas de seguridad.
En conclusión, el Internet de las Cosas (IoT) está transformando rápidamente la forma en que las empresas operan y brindan servicios. Sin embargo, esta transformación también plantea desafíos significativos en términos de seguridad. Las empresas deben ser conscientes de los dispositivos conectados en sus entornos, implementar medidas de seguridad adecuadas y abogar por estándares de seguridad en la industria del IoT. Solo así podrán aprovechar al máximo las ventajas del IoT sin comprometer la seguridad de sus operaciones.
Fuente del artículo: Forbes


