El Big Data ha revolucionado la forma en que las empresas operan en la era digital. La capacidad de capturar, procesar y analizar grandes cantidades de datos ha aumentado exponencialmente en los últimos años. Pero este progreso tiene un precio.
Según Viktor Mayer-Schönberger, profesor de la Universidad de Oxford, y Thomas Ramge, escritor tecnológico de la revista The Economist, en su nuevo libro “Reinventando el Capitalismo en la Era del Big Data”, el Big Data no solo cambiará la forma en que las empresas operan, sino que también transformará la naturaleza misma del capitalismo.
Hasta ahora, el precio ha sido el mecanismo principal a través del cual el mercado determina el valor de algo. Sin embargo, Mayer-Schönberger y Ramge afirman que los “mercados ricos en datos” comenzarán a igualar a compradores y vendedores. Según ellos, “los datos son el nuevo lubricante para las ruedas del mercado”. Esta nueva forma de capitalismo, denominada “capitalismo de datos”, reemplazará o complementará el papel informativo del dinero con flujos de datos ricos.
Esta visión del capitalismo implica que las instituciones establecidas, como los bancos, se verán obligadas a competir contra nuevos participantes que utilizan tecnologías de aprendizaje automático e inteligencia artificial para aprovechar una creciente cantidad de información y obtener una ventaja competitiva.
Ya podemos observar muchas de estas tendencias en la economía actual. Empresas como Amazon han capturado cuota de mercado al analizar grandes conjuntos de datos y dirigirse a los consumidores al coincidir exactamente con sus preferencias. Google y Facebook hacen algo similar, supuestamente de forma gratuita, aunque en realidad están intercambiando datos personales de los usuarios con los anunciantes.
La tecnología ha difuminado la diferencia entre el mercado y la empresa específica. Por ejemplo, compañías como Uber y Airbnb han interrumpido las industrias del taxi y la hotelería al crear sus propias plataformas de mercado. Ninguna de estas empresas posee activos físicos costosos. Uber conecta a los pasajeros con los conductores de taxis, mientras que Airbnb pone en contacto a los huéspedes con habitaciones vacantes.
Es interesante destacar que el libro también advierte sobre el peligro de que el Big Data genere una distribución desigual de la riqueza. Una vez que estas gigantes tecnológicas alcancen una posición dominante, podrían afianzar su dominio de manera injusta al explotar los “bucles de retroalimentación de datos”. A medida que su capacidad para recolectar datos se vuelve más sofisticada, se vuelve cada vez más difícil para los competidores desafiar su monopolio.
En resumen, el Big Data está transformando la forma en que funciona el capitalismo. A medida que los datos se convierten en el nuevo motor del mercado, las empresas deben adaptarse y aprovechar esta nueva realidad para mantenerse competitivas en la era digital.


