El Impacto de la Inteligencia Artificial en la Banca

La inteligencia artificial (IA) y el big data son temas que están en boca de todos en la actualidad. Ya sea que hayas seguido los últimos gadgets presentados en el CES el mes pasado, o que hayas asistido a la reciente conferencia Adquirir o Ser Adquirido, la conversación sobre cómo la IA y el big data prometen transformar el mundo no desaparecerá pronto.

La IA puede evocar imágenes de una película de ciencia ficción para algunos, pero la realidad es que el aprendizaje automático ya se ha convertido en parte de nuestra vida diaria. Más importante aún, es solo la última aplicación de lo que la tecnología ha facilitado durante mucho más tiempo: la capacidad de recopilar y utilizar datos para predecir actividades que pueden hacer nuestras vidas y negocios más eficientes.

¿Hay algún propietario de negocio entre nosotros que no quiera minimizar las conjeturas en la toma de decisiones? Si bien la tecnología no puede prever todas las eventualidades, un propietario de restaurante, por ejemplo, obtiene un tremendo beneficio de la capacidad de ordenar suministros de manera más precisa, reduciendo el desperdicio de alimentos en el proceso, basándose en predicciones impulsadas por datos de comensales propensos a pedir salmón cada semana.

En el mundo de la banca, desde hace mucho tiempo se ha tenido acceso a grandes cantidades de datos, y utilizar esos datos para lograr una mayor eficiencia y brindar un mejor servicio es algo obvio. Aún así, no podemos negar que muchos temen que la tecnología más inteligente pueda eliminar empleos. Si bien no puedo hablar por todos los CEO, para aquellos de nosotros impulsados por poner a las personas primero y minimizar la complejidad innecesaria, la tecnología no reemplaza a los humanos, simplemente nos capacita para optimizar mejor nuestros equipos y tomar decisiones más inteligentes.

Estas decisiones se traducen en crear una mejor experiencia bancaria para nuestros clientes, lo que a su vez nos mantiene competitivos, impulsa el crecimiento y, en última instancia, puede llevar a contratar aún más personas excelentes que comprendan el valor de la tecnología.

Por supuesto, con la innovación también surgen nuevas amenazas y no podemos ser negligentes acerca de los riesgos de la IA o cualquier avance tecnológico. La avalancha de amenazas de ciberseguridad por sí sola genera preocupación justificada tanto entre las empresas como entre los consumidores. Pero, al igual que no abandonamos los primeros automóviles debido a preocupaciones de seguridad, debemos aprovechar el inmenso valor del aprendizaje automático mientras continuamos evolucionando nuestras salvaguardias.

En resumen, la IA y el big data tienen el potencial de transformar la industria bancaria, permitiendo una mayor eficiencia y una mejor experiencia para los clientes. Si bien existen preocupaciones legítimas sobre la eliminación de empleos y los riesgos de seguridad, es importante reconocer que la tecnología no reemplaza a los humanos, sino que nos ayuda a tomar decisiones más inteligentes y a optimizar nuestros equipos. Al abrazar la IA de manera responsable y continuar mejorando nuestras medidas de seguridad, podemos aprovechar al máximo los beneficios que la tecnología tiene para ofrecer.

Fuente del artículo: Forbes

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