La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la forma en que las empresas manejan y analizan grandes volúmenes de datos. Un ejemplo destacado de esta tendencia es la firma global de auditoría y asesoría fiscal KPMG, que ha decidido utilizar las capacidades de computación cognitiva de IBM Watson para mejorar sus servicios profesionales.
La cantidad de datos generados por la tecnología informática ha superado la capacidad de los trabajadores humanos para procesarlos. Ante esta situación, la automatización de tareas basadas en conocimiento se ha convertido en una forma viable de analizar datos y generar respuestas adecuadas y accionables a gran escala.
La colaboración entre KPMG y IBM se ha desarrollado a lo largo de una década, y ahora KPMG ha contratado a Watson para ayudar a sus profesionales a innovar. Watson es un sistema informático desarrollado por IBM que ha demostrado su capacidad para superar a humanos en el juego de Jeopardy en 2011. Desde entonces, Watson ha encontrado aplicaciones en el campo de la salud, ayudando a los oncólogos a tomar decisiones clínicas, y en un número creciente de otras industrias.
La capacidad de Watson para analizar grandes volúmenes de datos en segundos es especialmente valiosa para KPMG, ya que las organizaciones de servicios profesionales luchan por hacer frente a la enorme cantidad de información que reciben. Watson puede procesar datos no estructurados, como los términos y condiciones de un préstamo comercial, en cuestión de segundos, lo que sería imposible para un ser humano en horas.
La asistencia de Watson permitirá a los profesionales de KPMG centrarse en niveles más altos de innovación y resolución de problemas con los clientes, ya que Watson se encargará de realizar el trabajo basado en reglas. Esto liberará a los profesionales para pensar con claridad en la interpretación de los datos y aportar ideas innovadoras al análisis del mercado.
Si bien algunos podrían temer que la inteligencia artificial reemplace a los trabajadores humanos, Steve Hill, jefe de innovación de KPMG en Estados Unidos, tiene dudas al respecto. Hill señala que, en el campo de la medicina, se pensaba que la inteligencia artificial reduciría la necesidad de médicos, pero en realidad se ha necesitado más personal médico y especializado.
Si bien Watson requerirá tiempo para aprender y adaptarse a las necesidades de KPMG, se espera que su asistencia mejore el valor y la calidad del trabajo realizado por la firma. Además, Hill cree que la computación cognitiva cambiará fundamentalmente la forma en que los trabajadores del conocimiento operan.
En resumen, la inteligencia artificial está transformando la forma en que las empresas manejan y analizan datos. La colaboración entre KPMG y IBM demuestra cómo la computación cognitiva puede mejorar los servicios profesionales y liberar a los profesionales para centrarse en tareas de mayor valor. Aunque algunos temen que la inteligencia artificial reemplace a los trabajadores humanos, la experiencia en otros campos muestra que la colaboración entre humanos y máquinas puede ser más beneficiosa que la sustitución completa.


