El impacto de la inteligencia artificial en el proceso de selección de personal

La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la forma en que las empresas llevan a cabo sus procesos de selección de personal. Un ejemplo destacado es el caso de Unilever, que ha logrado ahorrar cientos de miles de libras al año al reemplazar a los reclutadores humanos por un sistema de IA.

Según informa The Guardian, Unilever ha utilizado un software de IA para analizar entrevistas en video de candidatos graduados. Este sistema escanea las expresiones faciales, el lenguaje corporal y la elección de palabras de los candidatos, y los compara con rasgos considerados predictivos del éxito laboral. Otros gigantes corporativos como Vodafone, Singapore Airlines e Intel también han utilizado sistemas similares.

A pesar de los beneficios evidentes de la IA en el proceso de selección, una encuesta encargada por la Royal Society of Arts revela que el 60% del público se opone al uso de la toma de decisiones automatizada tanto en el ámbito de la contratación como en el sistema de justicia penal. Un jurado ciudadano convocado por la organización concluyó que esta práctica en crecimiento necesita una regulación independiente y advirtió sobre la ira pública ante el “avance tecnológico” a menos que los ciudadanos tengan un papel más importante en el diseño de los sistemas.

La encuesta también revela que solo el 32% de las personas son conscientes de que la IA se utiliza para la toma de decisiones en general. La conciencia sobre la toma de decisiones automatizada en el ámbito laboral y en el sistema de justicia penal es aún menor, con un 14% y un 9% respectivamente.

Estos hallazgos plantean importantes cuestiones éticas y sociales sobre el uso de la IA en la toma de decisiones que afectan a las personas. El relator especial de las Naciones Unidas, Philip Alston, advierte sobre el riesgo de caer en una “distopía digital de bienestar” en la que la IA y otras tecnologías se utilizan para vigilar y castigar a las personas más pobres. Además, se informa que el Departamento de Trabajo y Pensiones del Reino Unido está acelerando el desarrollo de robots de bienestar para su sistema insignia de crédito universal.

Ante esta situación, la RSA propone la creación de un organismo regulador independiente que supervise las decisiones tomadas por la IA en nombre del público. Según Asheem Singh, jefe interino de tecnología y sociedad de la RSA, estas medidas son pasos cruciales para aumentar la claridad y la responsabilidad en un momento en que la adopción de nuevas tecnologías supera la capacidad de los reguladores y el público para mantenerse al día.

En conclusión, si bien la IA ofrece beneficios en términos de eficiencia y ahorro de tiempo en el proceso de selección de personal, es fundamental abordar las preocupaciones éticas y sociales que surgen de su uso. La regulación independiente y la participación ciudadana en el diseño de los sistemas de IA son elementos clave para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas en este ámbito.

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