El Futuro de la Programación de Bajo Código/Sin Código

Desde los años 90, se ha pronosticado la muerte del sistema ERP por parte de empresas y analistas. Sin embargo, más de 20 años después, el ERP sigue vivo y goza de buena salud. La globalización, la digitalización, internet y una serie de otras tecnologías han hecho prácticamente imposible que las empresas se alejen del ERP. Simplemente hay demasiados datos críticos almacenados en las bases de datos subyacentes como para que la eliminación sea una opción viable. El ERP ha sido criticado por su complejidad y por ser difícil de cambiar sin programación costosa y que consume mucho tiempo, y todavía lo es. La personalización casi siempre es necesaria y puede significar quedar atrapado en una versión o proveedor actual porque es imposible mantener esas personalizaciones. Sin embargo, esta dinámica ha cambiado en un período de tiempo relativamente corto gracias a los avances en la tecnología en la nube y al floreciente mercado de la programación de bajo código/sin código.

Los desarrolladores ciudadanos están aprovechando los entornos de programación visual y el código generado por máquina para crear fácil y rápidamente aplicaciones de alto rendimiento que se adaptan exactamente a las necesidades de un negocio. Si bien estos entornos de bajo código/sin código se han adoptado rápidamente en la tecnología de consumo y el desarrollo de aplicaciones, la adopción ha sido más lenta en el ámbito empresarial, y por una buena razón. Los escépticos se preocupan de que hayamos recorrido este camino antes y que el surgimiento del “desarrollador ciudadano” conduzca nuevamente a la existencia de TI en la sombra: soluciones no gobernadas y no gestionadas construidas fuera del ámbito de TI.

Creo que el mercado de los desarrolladores ciudadanos será enorme en los próximos años, pero este crecimiento debería ser impulsado por el desarrollador ciudadano, no por los grandes proveedores de software como nosotros. El verdadero poder del desarrollo de bajo código/sin código proviene de la funcionalidad específica de la industria y personalizada que pueden agregar las plataformas de desarrollo de aplicaciones más pequeñas y especializadas, y sus usuarios ciudadanos, que pueden adaptarse mucho más a una sola microindustria que el software de un gigante de la industria podría hacerlo. Incluso nuestra empresa, que ofrece soluciones ERP para muchas industrias, no puede competir con las aplicaciones específicas de la empresa que los desarrolladores ciudadanos pueden crear. Y esas aplicaciones solo se verán mejoradas al interactuar y ampliar las capacidades de las plataformas ERP que ya existen (sin importar de qué proveedor de ERP provengan).

Para prepararse y estar listos para aprovechar al máximo los beneficios que la programación de bajo código/sin código puede ofrecer, las organizaciones deben implementar un enfoque integrado de “todos a bordo”, donde las aplicaciones construidas por desarrolladores ciudadanos sean gobernadas y gestionadas por TI, lo que llevará a una transformación digital más exitosa. Si bien sin duda habrá obstáculos en el camino, es hora de dejar de lado las reservas y explorar las posibilidades de la programación de bajo código/sin código, pero no sin un plan sólido en su lugar.

Artículo original: Forbes

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