La inteligencia artificial (IA) ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años, y el último programa desarrollado por DeepMind, llamado Alpha Zero, es un claro ejemplo de ello. Alpha Zero ha demostrado ser brillante y sorprendentemente flexible, pero también bastante extraño. En un reciente artículo publicado por DeepMind, se describe cómo este programa ha logrado dominar el ajedrez y el juego japonés Shoju, después de haber dominado previamente el juego del Go.
Demis Hassabis, fundador y CEO de DeepMind y experto jugador de ajedrez, presentó más detalles sobre Alpha Zero en una conferencia de IA en California. Lo más sorprendente de este programa es que a menudo realiza movimientos que parecerían impensables para un jugador humano de ajedrez. “No juega como un humano, y tampoco juega como un programa”, dijo Hassabis en la conferencia. “Juega de una manera tercera, casi alienígena”.
Alpha Zero es una versión más general de AlphaGo, el programa desarrollado por DeepMind para jugar al Go. En tan solo 24 horas, Alpha Zero aprendió a jugar al ajedrez lo suficientemente bien como para vencer a uno de los mejores programas de ajedrez existentes. Pero lo más sorprendente, según explicó Hassabis, es que a veces realiza sacrificios aparentemente locos, como ofrecer una torre y una reina para aprovechar una ventaja posicional que lleva a la victoria. Estos sacrificios de piezas de alto valor son normalmente raros.
En otro caso, el programa movió su reina a la esquina del tablero, un truco muy extraño pero con un valor posicional sorprendente. “Es como el ajedrez de otra dimensión”, dijo Hassabis. El fundador de DeepMind especula que, debido a que Alpha Zero se enseña a sí mismo, se beneficia de no seguir el enfoque habitual de asignar valor a las piezas y tratar de minimizar las pérdidas. “Quizás nuestra concepción del ajedrez ha sido demasiado limitada”, dijo. “Podría ser un momento importante para el ajedrez. Podemos incorporarlo a nuestro propio juego”.
El juego de ajedrez tiene una larga historia en la inteligencia artificial. Los mejores programas, desarrollados y perfeccionados durante décadas, incorporan grandes cantidades de inteligencia humana. Aunque en 1996 Deep Blue de IBM venció al campeón mundial de ese momento, ese programa, al igual que otros programas convencionales de ajedrez, requería una programación cuidadosa. El original AlphaGo, diseñado específicamente para el Go, fue un gran avance porque era capaz de aprender a jugar un juego enormemente complejo y difícil de enseñar, que requiere un sentido instintivo de las posiciones en el tablero.
Alpha Zero mejora aún más al demostrar que el mismo programa puede dominar tres tipos diferentes de juegos de mesa. Sus logros son impresionantes, pero aún necesita jugar muchos más juegos de práctica que un maestro de ajedrez humano. Hassabis dice que esto puede ser porque los humanos se benefician de otras formas de aprendizaje, como leer sobre cómo jugar al juego y ver a otras personas jugar.
En resumen, Alpha Zero es un hito importante en el campo de la inteligencia artificial. Su capacidad para aprender y dominar diferentes juegos de mesa de manera autónoma demuestra el potencial de la IA en el futuro. A medida que la IA se vuelva más común, debemos estar conscientes de que su comportamiento puede ser diferente al humano y, en ocasiones, incluso alienígena. El ajedrez, como uno de los juegos más antiguos y complejos, ha sido un campo de prueba para la IA, y Alpha Zero ha demostrado que podemos expandir nuestros límites y concepciones tradicionales del juego. El futuro de la inteligencia artificial es emocionante y prometedor, y Alpha Zero es solo el comienzo de lo que está por venir.


