La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto significativo en muchas cadenas de suministro alrededor del mundo. Según Nicole DeHoratius de Chicago Booth, si bien los profesionales de la gestión de la cadena de suministro planifican y tienen experiencia en escenarios de desastre, la mayoría de estos eventos suelen ser locales o regionales en lugar de globales.
Una de las soluciones adoptadas por algunas cadenas de suministro ha sido solicitar la cooperación gubernamental para garantizar que los suministros lleguen a donde más se necesitan. Sin embargo, uno de los mayores obstáculos para mejorar el rendimiento de la cadena de suministro es la falta de visibilidad. Los profesionales de la gestión de la cadena de suministro a menudo identifican la falta de visibilidad como uno de los principales desafíos, ya que no pueden ver más allá de su propio proveedor directo.
La falta de visibilidad afecta la capacidad de planificación y mitigación de riesgos en situaciones de interrupción, como la que estamos experimentando actualmente. Si bien las cadenas de suministro se preparan y tienen planes de contingencia, generalmente las interrupciones son locales o regionalizadas, como incendios forestales, huracanes, terremotos o ciberataques a empresas específicas.
La diferencia en esta crisis es que es global y está afectando tanto la oferta como la demanda. Esto ha generado un desafío sin precedentes para los profesionales de la gestión de la cadena de suministro, ya que no muchas empresas estaban preparadas para una interrupción universal y globalizada.
Algunas empresas, como Walmart, Home Depot y H-E-B, han implementado actividades regionales y sistemas de alerta temprana para hacer frente a interrupciones locales. Por ejemplo, H-E-B, una cadena regional de supermercados, recibió alertas tempranas sobre la situación en China y aumentó sus niveles de inventario en previsión de una posible interrupción.
En conclusión, la gestión de la cadena de suministro se enfrenta a desafíos sin precedentes en tiempos de crisis global como la pandemia de COVID-19. La falta de visibilidad y la magnitud de la interrupción a nivel mundial dificultan la planificación y la mitigación de riesgos. Sin embargo, es importante aprender de esta experiencia y buscar soluciones innovadoras para fortalecer las cadenas de suministro y estar mejor preparados para futuras crisis.