Las empresas exitosas suelen enfrentar el riesgo de fracasar justamente por no poder adaptarse a la próxima ola de productos o tecnologías disruptivas. Pero, ¿qué se entiende por producto/tecnología disruptiva? Estos elementos clave definen esta categoría:
- La tecnología o producto es inferior al que actualmente se encuentra en el mercado.
- Sirve a un grupo demográfico completamente diferente al del mercado actual.
- Tiene un punto de venta totalmente distinto al de los productos actuales en el mercado.
Tomemos por ejemplo el caso de la llegada de la computadora personal en 1976 con el lanzamiento del Apple I. Antes de esto, las computadoras solo se utilizaban en contextos académicos y de investigación. La gigante IBM, especializada en computadoras mainframe, escuchaba las demandas de sus clientes tradicionales, que necesitaban más memoria RAM y almacenamiento, y respondería a esas necesidades. Sin embargo, nunca se habrían aventurado en la creación de una computadora personal si hubieran seguido escuchando únicamente a sus clientes habituales.
Cuando la computadora personal ingresó al mercado, sus especificaciones eran significativamente inferiores a las de las computadoras mainframe utilizadas en universidades. Con el tiempo, las especificaciones de las computadoras mainframe de IBM superaron ampliamente los requisitos mínimos de los usuarios académicos, mientras que las computadoras personales alcanzaron esos mismos requisitos, volviéndose más asequibles y satisfaciendo las necesidades de los usuarios, lo que llevó al declive de las compañías que no hicieron la transición.
Las empresas tienden a no adoptar estos productos o tecnologías disruptivas porque siguen escuchando lo que sus clientes actuales demandan, y cuando estas nuevas propuestas llegan al mercado, ya es demasiado tarde para captar una parte significativa del mismo. Fracasan en identificar el potencial de estos productos y, aún si lo hacen, no les prestan la debida atención al principio, ya que no contribuyen tanto a las ventas. Además, cambiar la estructura de costos para adaptarse a un producto en su etapa inicial puede resultar complicado.
Dentro de este contexto, podemos ver que las empresas exitosas como IBM, cuyas mayores ganancias provenían de las computadoras mainframe, podían ver los ordenadores personales como una propuesta con menores márgenes de ganancia, lo que les generaba cierta reticencia a invertir en ellos.
En definitiva, las empresas se ven obligadas a ingresar al mercado de estas tecnologías disruptivas tarde o temprano. Sin embargo, el desafío radica en saber cuándo y cómo hacerlo de manera efectiva. La adopción de estos productos y tecnologías representa un desafío que requiere una visión a largo plazo y la capacidad de reconocer las tendencias del mercado antes de que se vuelvan dominantes.
En futuras publicaciones profundizaremos en cómo las empresas pueden adoptar con éxito productos y tecnologías disruptivas. Mientras tanto, los invito a reflexionar sobre otros ejemplos de tecnologías disruptivas y compartirlos en la sección de comentarios.
Source: Medium


