La gestión de equipos distribuidos globalmente es un desafío cada vez más común en el mundo laboral actual. Tal como lo compartió John Schaub en su experiencia liderando equipos en diferentes zonas horarias y países, existen ciertas prácticas y normas que pueden facilitar esta tarea. A continuación, se presentan algunas recomendaciones basadas en su experiencia:

1. Conocer en persona a tu equipo

Es fundamental establecer una conexión más cercana con los miembros de tu equipo, por lo que se recomienda realizar visitas físicas a los diferentes sitios al menos una vez al año. Esto permite comprender mejor el entorno de trabajo de cada persona y fortalecer las relaciones interpersonales.

2. Mantener una comunicación constante

Programar reuniones virtuales uno a uno de manera periódica contribuye a mantener abiertas las líneas de comunicación. Aunque no siempre sea factible comunicarse con todos los miembros del equipo individualmente, es importante reunirse con aquellos que reportan directamente a ti al menos una vez al mes para fortalecer la relación laboral.

3. Eliminar las reuniones de estado

En lugar de organizar reuniones que abarquen a todo el equipo, se sugiere hacer uso de herramientas de gestión de proyectos distribuidos como Trello y correos electrónicos para informar sobre los avances y decisiones. De esta manera, se evitan las dificultades relacionadas con las diferentes zonas horarias y se mantiene a todo el equipo informado de manera eficiente.

4. Visibilidad de los calendarios

Es esencial que cada miembro del equipo disponga de su calendario actualizado y visible para facilitar la programación de reuniones entre personas de diferentes dominios de correo electrónico. Utilizar herramientas como Calendly puede agilizar la coordinación de horarios y evitar largas conversaciones para fijar una cita.

5. Gestión de la disponibilidad

Los líderes de equipo deben establecer horarios flexibles que les permitan atender a los miembros del equipo en diferentes zonas horarias, evitando jornadas laborales extenuantes. Bloquear ciertos momentos en la agenda para reuniones con equipos de distintas regiones puede contribuir a una gestión del tiempo más efectiva.

6. Gestión de la accesibilidad

Para situaciones de emergencia, es importante establecer protocolos que permitan contactar al líder del equipo de manera eficiente sin perturbar su descanso. Configurar alertas para correos urgentes y establecer criterios para llamadas telefónicas fuera del horario laboral son prácticas recomendadas para garantizar una disponibilidad adecuada.

7. Uso de herramientas estandarizadas

Para fomentar la cohesión del equipo, se recomienda establecer normas claras en cuanto a las herramientas a utilizar en cada proyecto. Aunque cada individuo pueda tener preferencias personales, es importante que exista un consenso en torno a las herramientas seleccionadas para cada tarea.

En conclusión, gestionar equipos distribuidos globalmente requiere no solo de una coordinación eficaz, sino también de una comunicación abierta y adaptabilidad por parte de los líderes. Siguiendo estas mejores prácticas, es posible lograr un ambiente de trabajo colaborativo y productivo, a pesar de las distancias geográficas.

Source: Medium