Imagina esta situación: un profesional inteligente, capaz y motivado supera la experiencia de la entrevista, negocia hábilmente la compensación y firma una increíble oferta de trabajo en una empresa reputada y de alto crecimiento. Llega el Día Uno. El nuevo empleado completa rápidamente la documentación de recursos humanos requerida y se sienta ansiosamente a almorzar con su nuevo jefe, quien pregunta: “Entonces, ¿cómo es tu plan para los primeros 30-60-90 días?” Con los ojos abiertos y sin palabras, el nuevo empleado no tiene uno. “Los planes no son nada; planificar lo es todo.” Dwight D. Eisenhower.
¿Te resulta familiar esta situación? No tiene por qué ser así. Los primeros 90 días después de tomar un nuevo rol, ya sea en tu organización actual o en una empresa nueva, son los más críticos e impresionables. Maximizar la contribución y la producción mediante la planificación metódica, el establecimiento de objetivos alcanzables y la obtención de resultados sólidos son claves esenciales para el éxito.
Uno de los aspectos importantes para tener en cuenta es activar tu plan antes de la fecha de inicio. ¿Por qué? La planificación comienza con la absorción de información, el procesamiento de datos y la comprensión del panorama. ¡Imagina cuánto más consciente serías, y por lo tanto más dispuesto a contribuir rápidamente, si tuvieras acceso a tus materiales de integración antes del Día Uno!
Otro punto relevante es hacer una lista de personas clave con las que será fundamental reunirse en las primeras semanas. Estas personas pueden ser miembros de tu equipo, actores clave dentro de tu función, roles críticos relacionados con el tuyo y ¡clientes!
La cultura de cada entorno laboral tiene sus fortalezas y debilidades. Identificar quién puede ayudarte rápidamente a comprender las sutilezas culturales de tu nueva organización, equipo y rol, acelerará tu éxito y te permitirá salir rápidamente del estado de novato. Además, es importante pensar como un fundador, adaptando la planificación a las características culturales de la empresa.
Por supuesto, es esencial tener en mente el estado final deseado. ¿Qué te gustaría celebrar al final del período de 90 días? En este caso, sería el día 90. ¿Qué resultados tangibles justificarían una celebración?
Realizar controles frecuentes con tu nuevo jefe, embajadores internos (mentores, colegas experimentados y gurús de la cultura) y recursos humanos es fundamental para asegurar que estás cumpliendo las expectativas, siguiendo el plan de integración y avanzando a un ritmo apropiado.
En resumen, los primeros 90 días en un nuevo trabajo son cruciales para sentar las bases de tu éxito a futuro. La planificación anticipada, el establecimiento de objetivos claros y la evaluación constante de tu progreso te ayudarán a adaptarte rápidamente a tu nuevo entorno laboral y a destacarte desde el primer día.
Source: Medium


