Estamos viviendo un momento de disolución rápida y sorprendente del Partido Republicano en manos de un demagogo, un fenómeno nuevo y oscuro de la vida política estadounidense. Mientras Donald Trump se rezaga, cancela un importante discurso sobre política de inmigración y los republicanos moderados intentan crear cierta distancia, no hay mejor momento para reflexionar sobre las lecciones de un verdadero líder del Partido Republicano: el original, Abraham Lincoln.
1. Grandes líderes a menudo provienen de humildes comienzos
Como la mayoría de los niños en edad escolar saben, Lincoln nació en una cabaña de troncos de un solo cuarto en Kentucky rural. Su madre falleció cuando tenía nueve años y su padre, aunque no estaba en la miseria, carecía de educación y medios para apoyar a Lincoln en sus esfuerzos por ser abogado y político. Sin embargo, Lincoln logró ascender desde estos humildes comienzos para convertirse en el mejor presidente de la historia a través del trabajo duro, la persistencia, la empatía, la toma de decisiones acertadas y un poco de suerte.
2. No desfallecer ante el fracaso
Antes de ser elegido presidente, Lincoln sufrió derrota tras derrota. ¿Asamblea General de Illinois? Derrotado. ¿Su propio negocio? Fracasó. ¿Candidato a Presidente de la Cámara de Illinois? Derrotado. ¿Buscó la nominación al Congreso? Perdió. Y así sucesivamente. Pero la lección de Lincoln es que el éxito es verdaderamente el resultado de aprender de los errores y seguir adelante a pesar de los contratiempos.
3. Menos es más
El discurso de Gettysburg de Lincoln tiene solo 272 palabras de longitud. En contraste, el discurso de Edward Everett que precedió inmediatamente al de Lincoln era de más de 13,000 palabras y duró más de dos horas. Aprende a resumir tu mensaje, ya sea al hablar con colegas, escribir una publicación en un blog o dar un discurso.
4. Nada es más importante que rodearte de gente excepcional
Lincoln dejó de lado diferencias personales y partidistas al formar su gabinete, el “Equipo de Rivales”, poniendo a las mejores personas a su alrededor a pesar de haberlas vencido en las primarias republicanas.
5. El momento lo es todo
Lincoln no abogaba por la abolición de la esclavitud al principio de su presidencia. En su lugar, esperó hasta 1863 para emitir la Proclamación de Emancipación. La semilla plantada en diferentes momentos puede dar resultados muy diferentes. En cualquier decisión importante, el momento es crucial.
6. Nunca subestimes el poder de contar historias
Desde sus primeros días como abogado de circuito, Lincoln fue conocido por su habilidad para contar historias. Esta capacidad le permitió relacionarse con la gente común, entretener a sus colegas y movilizar a una nación durante el momento más mortífero de nuestra historia.
En conclusión, las lecciones de liderazgo que podemos aprender de Abraham Lincoln son atemporales y aplicables en diversas facetas de la vida. Su humildad, perseverancia, habilidad para rodearse de los mejores, reconocimiento de la importancia del momento oportuno, y el poder de la narrativa son pilares fundamentales para cualquier líder exitoso.
Source: Medium


