En un mundo donde la crisis de liderazgo es evidente, se hace necesario reflexionar sobre la importancia de un enfoque de liderazgo que ponga en primer plano el servicio a los demás por encima de los intereses personales. Según un estudio realizado por el Foro Económico de Davos, el 86% de los encuestados considera que el mundo carece de los líderes necesarios para abordar los desafíos actuales. ¿Cuál es la raíz de esta problemática? La falta de orientación hacia el bien común por parte de los líderes contemporáneos.
Una de las respuestas a esta crisis de liderazgo es el liderazgo de servicio. Este enfoque, acuñado en los años 70 por Robert K. Greenleaf, se basa en la filosofía descrita previamente por Confucio con la frase: “El hombre superior piensa siempre en la virtud; el hombre común piensa en la comodidad.” El liderazgo de servicio comienza con un genuino deseo de servir a los demás, lo que lleva a la construcción de un estilo propio de liderazgo basado en 10 características principales:
- Escucha
- Empatía
- Cuidado por los demás
- Autoconocimiento
- Persuasión
- Ambición (grandes sueños)
- Análisis profundo de problemas y soluciones
- Confianza en los demás
- Compromiso con el desarrollo del equipo
- Construcción de comunidad
Los beneficios de este enfoque en el mundo corporativo son diversos, destacando aspectos como la credibilidad, la innovación, la colaboración, la felicidad en el trabajo, el compromiso laboral y el rendimiento superior. Empresas como Marriott, SAS, Schneider, Starbucks y Southwest Airlines ya han adoptado este estilo de liderazgo con resultados positivos.
En el siglo XX, figuras como Martin Luther King, Gandhi y Mandela demostraron las transformaciones profundas que puede lograr el liderazgo de servicio. En el siglo XXI, los líderes carismáticos que no fomentan la participación desde abajo son cada vez más rechazados. La economía colaborativa y las redes sociales son ejemplos de la participación ciudadana exitosa que escapa de las estructuras tradicionales de mando y control.
La complejidad de los desafíos geopolíticos, económicos y empresariales actuales requiere líderes con visión, coraje, empatía, búsqueda de consenso y capacidad de romper la inercia. Las decisiones difíciles y de alto impacto que promueven el bien común solo pueden ser tomadas por líderes equilibrados y con madurez personal.
Es evidente que necesitamos líderes confiables en el mundo actual. Explorar nuevos enfoques y patrones de comportamiento, así como trabajar en recuperar la confianza en el liderazgo, son pasos fundamentales para superar esta crisis. La auténtica y positiva liderazgo necesario para construir un futuro mejor radica en servir a los demás y no a uno mismo.
Autor: David Reyero, Socio de Recursos Humanos, Sanofi Iberia.
Source: Medium


