Cuando hablamos de localismo, ¿alguna vez nos hemos cuestionado qué significa realmente? ¿Para aquellos que no están familiarizados con el término, se utiliza principalmente para referirse a enfoques que comienzan a nivel local, desde la recaudación de impuestos hasta la prestación de servicios. En estos debates, lo local puede referirse al gobierno local o a la comunidad local. Sin embargo, el gobierno local se basa en límites geográficos que se remontan varias décadas.
Antes, lo local solía ser áreas geográficas fijas dentro de las cuales las personas crecían, iban a la escuela, trabajaban, desarrollaban amistades, conocían a sus parejas, criaban a sus hijos, se jubilaban y fallecían. La escuela, el lugar de trabajo y las tiendas solían estar cerca, y para la mayoría de las personas, no podían viajar más allá del área en la que vivían.
Pero, ¿qué significa “local” en un mundo donde podemos estar conectados y expuestos a diferentes personas, formas emergentes de pensar y hacer, y diferentes culturas? Mientras que lo local definido en términos geográficos crea barreras físicas, como en qué área de captación podemos enviar a nuestros hijos a la escuela, a qué consultorios médicos podemos acudir cuando nos sentimos mal o qué decisiones podemos influir cuando votamos, lo digital puede ayudar a romper esas fronteras. Nos abre a un mundo donde podemos seleccionar las redes y actividades con las que queremos conectar, pero también donde podemos estar expuestos a personas que no podríamos experimentar en nuestros vecindarios locales.
Podemos realizar todo en línea, aprender nuevas habilidades, trabajar, comprar y hacer amigos. Participamos en todas estas actividades de maneras distintas a las de nuestros vecinos. Lo digital nos brinda nuevas oportunidades, pero también genera nuevas formas de desigualdad. Estimula nuevas formas de comunidad, pero también crea nuevas formas de aislamiento social. Puedes formar parte de un grupo de estudio en línea con personas de diferentes países, mientras que tus vecinos intentan encontrar tiempo para ir a la universidad entre el trabajo y acostar a los niños. Puedes imprimir chocolate en 3D en casa y venderlo a personas en Medio Oriente, mientras que tu vecino intenta mantener a flote su tienda de dulces cuando los niños compran los suyos en los pasillos del supermercado.
En un mundo conectado, ¿cómo podemos entender el mundo que nos rodea? ¿Cómo afrontamos los cambios que están teniendo lugar? ¿Cómo influimos en el mundo que nos rodea? Estas preguntas nos invitan a reflexionar sobre la evolución del concepto de lo “local” en un entorno digitalizado y globalizado.
Source: Medium


