¿Te encuentras cambiando constantemente entre discusiones? ¿Te ves saltando de una reunión a otra? ¿Te encuentras alternando entre ventanas abiertas en tu computadora? El cambio de contexto es lo que sucede cuando pasas de una tarea a otra. Comienzas a trabajar en la siguiente tarea antes de poder despejar por completo tu mente de la tarea anterior.
Saltar de una tarea a otra, sin importar cuánto sepas sobre diferentes temas, puede pasar factura a tu cerebro. Mantenerse mentalmente alerta durante 10-12 horas seguidas puede resultar increíblemente estresante. El cambio repetido de contexto puede resultar en una disminución de la productividad, una disminución en la calidad del trabajo, un aumento de la fatiga mental, dedicar menos tiempo del necesario a una tarea y un flujo de trabajo dañado.
Es triste que a veces las interrupciones no se tomen en serio. Con la creciente tendencia de espacios de oficina abiertos y la constante accesibilidad, esto se vuelve casi inevitable. Sin embargo, algunos individuos son capaces de asumir múltiples roles y tareas al mismo tiempo. Cuando cambias entre temas, la persona con la que interactúas notará la gran atención que reciben como receptores. La mayoría de nosotros luchamos por dar esa atención inquebrantable porque hemos sido condicionados por la tecnología y se nos ha permitido fragmentar nuestra atención.
Retraining ourselves to really focus — repetidamente — is really hard. When a developer is working on a feature, they would have parsed lots of code in the area they will be working on and got a mental picture of their changes before they start coding. Now if they are interrupted with a question, it could put their work back by hours for each interruption. This is because of the stuff they are holding in their immediate memory. Once disturbed, developer might decide to tag along other interruptions like reading emails, checking mobile or taking a break. This elongates the gap and makes it more likely that the information is squirrelled away into harder-to-access places.
Con el surgimiento de la metodología ágil y la necesidad de colaborar constantemente en el desarrollo moderno de software, los beneficios del cambio de contexto no deben pasarse por alto. Debemos encontrar un equilibrio entre los beneficios de cambiar de contexto y reducir el costo de hacerlo.
Lo que suele funcionar
No hay una solución universal para lidiar con el cambio de contexto. Aquí hay algunas formas de minimizar los efectos negativos:
- Llevar un registro de tu progreso y lo que necesita suceder a continuación antes de cambiar de tarea.
- Organizar tu trabajo para minimizar el número de cambios necesarios para realizar las tareas.
- Tomar pequeños descansos (5-10 minutos) entre tareas/reuniones para realizar actividades que mantengan tu cuerpo activo pero permitan que tu cerebro descanse, como jugar juegos, caminar o incluso realizar ejercicios de respiración para revitalizar tu cerebro.
- Cambiar de escenario laboral. Cambiar de salas de reuniones, cambiar de escritorios de trabajo. Cuando cambias de entorno, tu cerebro cambia de contexto con facilidad.
- Aceptar la situación y encontrar el mecanismo de afrontamiento que funcione mejor para ti.
Por lo tanto, sé consciente del impacto del cambio de contexto y ¡relájate!
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Source: Medium


