En la era actual de la tecnología y la digitalización, empresas como Facebook y Google han crecido enormemente, generando debates en torno a si su dominio en el mercado es perjudicial. ¿Son Facebook y Google monopolios? ¿Es malo que las empresas tecnológicas ganen cada vez más influencia en nuestra sociedad? Estas son preguntas que han surgido en medio de discusiones sobre posibles repercusiones gubernamentales hacia las grandes plataformas en línea.

Recientemente, la Comisión Europea impuso a Google una multa récord de $5.1 mil millones en un caso de competencia desleal, alegando que la empresa abusó de su poder en el mercado de teléfonos inteligentes. Esta sanción se suma a la multa de $2.8 mil millones que la Unión Europea impuso a Google el año anterior por prácticas anticompetitivas en su motor de búsqueda. Estas acciones han avivado el debate sobre la regulación de los gigantes tecnológicos, especialmente después de las investigaciones federales sobre la filtración de datos de usuarios de Facebook a Cambridge Analytica.

Cuando se trata de la concentración de poder en Silicon Valley, es crucial analizar conceptos como competencia y poder de mercado. La competencia entre empresas se considera beneficiosa para los consumidores y la economía, ya que promueve precios más bajos, productos deseados por los consumidores y estructuras de mercado eficientes. Sin embargo, cuando las empresas eliminan a su competencia, surgen preocupaciones sobre el impacto en la libre competencia y en los consumidores.

En Estados Unidos, se investiga si las grandes empresas como Facebook y Google han alcanzado su dominio de mercado a través de la creación de un producto superior o simplemente por ser los primeros en el mercado, lo cual no viola las leyes antimonopolio. Por otro lado, es ilegal adquirir o mantener un poder de monopolio de una manera que excluya o dificulte la competencia, lo que sería perjudicial para los consumidores.

El control casi absoluto de Amazon en las ventas de comercio electrónico plantea interrogantes sobre posibles prácticas monopolísticas. En Estados Unidos, tener un poder de monopolio no es ilegal per se, siempre y cuando no se utilice para excluir a la competencia y perjudicar a los consumidores. Por lo tanto, es fundamental examinar cómo una empresa como Amazon ha alcanzado su control de mercado para determinar su legalidad.

La concentración de Facebook y Google en la publicidad en línea ha suscitado preocupaciones sobre posibles violaciones antimonopolio. Aunque tener una participación mayoritaria en el mercado no es ilegal, abusar de esa posición para eliminar competidores sí lo es. Por ejemplo, fijar precios con otras empresas dominantes sería considerado un acto ilegal de fijación de precios. Es crucial examinar si estas empresas han llevado a cabo prácticas que reduzcan la competencia de manera injusta.

Ante la situación, algunos medios de comunicación han solicitado una exención antimonopolio para negociar colectivamente con Facebook y Google por ingresos publicitarios. Si bien es posible otorgar exenciones a la ley antimonopolio, su concesión no es común y debe justificarse con argumentos sólidos sobre el beneficio público. En general, es poco probable que se conceda una exención si no se demuestra que mejoraría la precisión y disponibilidad de las noticias para el público en general.

En resumen, el impacto de los monopolios tecnológicos en la economía y en los consumidores plantea desafíos tanto para las empresas como para los reguladores. El equilibrio entre la innovación, la competencia leal y la protección del consumidor es crucial para garantizar un mercado justo y eficiente en la era digital.

Dr. Abraham L. Wickelgren es Profesor Centenario Bernard J. Ward en la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas. Es especialista en antimonopolio y economía del derecho. Publicado originalmente en news.utexas.edu el 1 de noviembre de 2017.

Source: Medium