En la vida cotidiana, suele ser común compartir consejos con amigos, familiares o compañeros de trabajo. Sin embargo, la efectividad de estos consejos puede variar dependiendo de cómo se comuniquen y reciban. Según un artículo sobre el tema, se presentan 5 pasos fundamentales para dar consejos de manera que las personas no solo escuchen, sino que también los apliquen.

Vivirlo

Uno de los aspectos principales para dar un buen consejo es haber vivido una situación similar a la de la persona que lo solicita. Es difícil aconsejar sobre algo que no se ha experimentado personalmente. Al haber atravesado una circunstancia similar, se obtiene una perspectiva más realista y empática que favorece la comprensión del problema.

Aprender de la experiencia

No basta con haber vivido una experiencia, también es fundamental aprender de ella. Cada situación tiene múltiples facetas y posibles soluciones, por lo que es importante reflexionar sobre lo ocurrido y extraer lecciones que puedan servir para futuras ocasiones. Esta capacidad de aprendizaje constante enriquece la calidad de los consejos que se ofrecen.

Leer la conversación

Entender cuándo es apropiado brindar un consejo es una habilidad social complicada. No todos están abiertos a recibir consejos en todo momento. A veces, las personas prefieren experimentar y descubrir por sí mismas la solución a sus problemas. Por tanto, es fundamental respetar los tiempos y las necesidades de la persona antes de ofrecer un consejo.

Ofrecer consejo solo cuando se solicite

Una forma efectiva de dar consejos es hacerlo únicamente cuando la persona lo pida expresamente. Aunque esto puede implicar que no se reciba con frecuencia solicitudes de consejo, ayuda a garantizar que el consejo sea valorado y tenido en cuenta por quien lo necesita. La paciencia y la disposición a escuchar son clave en este proceso.

No imponer consejos

Intentar imponer un consejo a alguien puede generar rechazo y frustración. Es importante comprender que no todas las personas están en el mismo punto para recibir consejos, y forzar la situación solo empeora las cosas. Si el consejo no es bien recibido, lo mejor es dejarlo ir y permitir que la persona tome sus propias decisiones.

En resumen, dar consejos efectivos implica vivir las experiencias, aprender de ellas, saber cuándo y cómo ofrecer consejos, respetar los tiempos de cada persona y evitar imponer puntos de vista. Al seguir estos pasos, no solo se logra que las personas escuchen, sino que también se aumenta la probabilidad de que apliquen esos consejos en sus vidas de manera constructiva.

Source: Medium