En este artículo, se abordará la importancia de ser un líder servidor durante las reuniones de postmortem después de un incidente significativo en el software que haya impactado a los clientes y molestado a la dirección de la empresa. La situación descrita es común en el ámbito de la tecnología de la información, donde un equipo implementa una nueva función, corrige un error o realiza cambios en la infraestructura que, en lugar de llevar alegría a los clientes, resulta en un sistema caído.
El líder servidor juega un papel fundamental en estas reuniones, creando un entorno donde los miembros del equipo se sientan seguros y dispuestos a discutir abiertamente las razones que llevaron al problema, sin necesidad de ser presionados.
Trabajo en equipo y responsabilidad
En lugar de comenzar la reunión preguntando “¿Qué sucedió?”, lo cual puede colocar a las personas en una posición defensiva, se sugiere iniciar con preguntas como “¿Cómo podríamos evitar esta situación en el futuro?” o “¿Qué procesos deberíamos mejorar?”. Estas preguntas fomentan que el equipo asuma la responsabilidad de manera autónoma, identificando áreas de mejora y proponiendo soluciones concretas para evitar problemas similares en el futuro.
Preparación del informe y comunicación efectiva
Además, como líder servidor, es crucial manejar la comunicación con el equipo de forma efectiva y transparente. Para la preparación de informes detallados para la alta dirección, se aconseja ser directo y enfocado en los hechos. Delegar la redacción de detalles específicos a los responsables directos del problema, permitiendo luego discutir el informe con el equipo antes de su presentación a los supervisores.
Manejo de situaciones delicadas y aprendizaje continuo
En situaciones donde un miembro del equipo no reconozca un error, es importante mantener conversaciones individuales para comprender su perspectiva y acordar medidas preventivas para evitar problemas futuros, evitando exponerlos frente a otros colegas.
En resumen, la figura del líder servidor implica brindar apoyo a los equipos en diversas circunstancias, reconociendo que todos somos humanos y estamos sujetos a cometer errores. A través de un enfoque colaborativo y de aprendizaje continuo, se puede mejorar la cultura de trabajo y fomentar la responsabilidad colectiva en la resolución de problemas.
Ser un líder servidor va más allá de dirigir un equipo; implica cultivar un ambiente de confianza, respeto y aprendizaje mutuo para alcanzar el éxito en conjunto.
Source: Medium


